El ego y el sesgo de la identificación espiritual


El ego y el sesgo de la identificación espiritual

El único propósito del ego es preservar su sentido de identidad separada, por cualquier medio posible.

Cambia continuamente su punto de identificación: primero con el cuerpo, luego con la mente, el prāṇa, las emociones, el intelecto e incluso, en el nivel más sutil, con la conciencia misma.

Cualquier cosa con la que pueda identificarse, la reclama como «yo» o «mío». De este modo, incluso la identidad espiritual se convierte en otra máscara para el ego.

La transfiguración sutil del ego

El ego no desaparece necesariamente cuando alguien se vuelve espiritual; simplemente puede volverse más sutil.

Su progresión sigue este patrón de refinamiento:

  • «Yo soy el cuerpo» (Identificación física)

  • «Yo soy la mente» (Identificación psicológica)

  • «Yo soy la energía» (Identificación pránica)

  • «Yo soy la conciencia pura» (Identificación trascendental)

De hecho, el ego no es el enemigo; la ignorancia respecto al ego es nuestro verdadero enemigo.

Enseñanzas del Corazón.