Resistencia

"Trata de no resistirte a los cambios que vienen en camino. En su lugar deja que la vida viva a través de ti. Y no te preocupes de que tú vida se esté poniendo del revéz. ¿Cómo sabes que el lado al que estás acostumbrado es mejor que el que ha de venir?"
-Rumi.

Suplica

¨Suplicando al Señor, que es nuestro Auxiliador, que nos ayude a guardar el dominio de nosotros mismos en todas las circunstancias y explicando las consecuencias perjudiciales y perniciosas de la falta de disciplina.
Imploremos a Dios que nos ayude a tener dominio de nosotros mismos: a alguien que carece de dominio de sí mismo se le priva de la gracia del Señor.
El hombre indisciplinado no solo se maltrata así mismo, sino que pone fuego al mundo entero.¨

Mevlana Jaliluddin Rumi 
Masnevi 1

 1.- Que es para un sufí la disciplina? 

La excelencia en el comportamiento que recae sobre el tercer nivel (Ihsan) adorar a Alláh swt, como si lo estuvieras viendo y si no El te esta viendo.

Entonces para un sufí ,disciplina no es recordar a Dios un ratito , o cuando se le apetece al discípulo, es todo el tiempo, es una vida.

2.- Por qué dice que no solo se hace daño así mismo?

Hace daño a los demás por el mal ejemplo, por la falta de virtud en el actuar.

3.- Cómo es un sufí que tiene dominio de sí mismo?

Alguien entregado real y sinceramente a Allah swt, dejándose guiar al 100% por su maestro
 ( Sheikh)sin dudar , ni cuestionar, obediencia al 100%, realizando sus deberes, invocando a Dios

A nosotros

"A nosotros que, sin copa ni vino,
estamos contentos.

A nosotros que, despreciados o alabados,
estamos contentos.

A nosotros nos preguntan: “¿En qué acabarán?”.

A nosotros que, sin acabar en nada,

estamos contentos".

Rumi

Cierra tus ojos

Cierra tus ojos, enamórate, mantente allí.
Encuentra la dulzura en tu propio corazón
y encontrarás la dulzura en todo Corazón.
Tú eres el Camino del Amor, y al final, mi Hogar.
Quien tiene las puertas del corazón bien abiertas, 
puede ver el mismísimo Sol en cada átomo.
La Muerte no tiene nada que ver con irse.
El Sol se pone. La Luna se pone. Pero no se han ido.
Anda y encuéntrate, así también me puedes encontrar a mí.

Rumi

¿Qué es el veneno?

✨Le preguntaron a *Rumi*, maestro espiritual persa del siglo XIII:

*¿Qué es el veneno?*
– Cualquier cosa más allá de lo que necesitamos es veneno. Puede ser el poder, la pereza, la comida, el ego, la ambición, el miedo, la ira, o lo que sea…

*¿Qué es el miedo?*
– La no aceptación de la incertidumbre. Si aceptamos la incertidumbre, se convierte en aventura.

*¿Qué es la envidia?*
– La no aceptación de la bienaventuranza en el otro. Si lo aceptamos, se torna en inspiración.

*¿Qué es la ira?*
– La no aceptación de lo que está más allá de nuestro control. Si aceptamos, se convierte en tolerancia.

*¿Qué es el odio?*
– La no aceptación de las personas como son. Si las aceptamos incondicionalmente, a continuación, se convierte en amor.

*¿Qué es la madurez espiritual?*

- Es cuando se deja de tratar de cambiar a los demás y nos concentramos en cambiarnos a nosotros mismos.

- Es cuando aceptamos a las personas como son.

- Es cuando entendemos que todos están acertados según su propia perspectiva.

- Es cuando se aprende a «dejar ir».

- Es cuando se es capaz de no tener «expectativas» en una relación, y damos de nosotros mismos por el placer de dar.

- Es cuando comprendemos que lo que hacemos, lo hacemos para nuestra propia paz.

- Es cuando uno deja de demostrar al mundo lo inteligente que se es.

- Es cuando dejamos de buscar la aprobación de los demás.

- Es cuando dejamos de compararnos con los demás.

- Es cuando se está en paz consigo mismo.

- La madurez espiritual es cuando somos capaces de distinguir entre «necesidad» y «querer» y somos capaces de dejar ir ese querer.

Y por último y lo más importante:

- Se gana madurez espiritual cuando dejamos de anexar la «felicidad» a las cosas materiales.

Yalal ad-Din Muhammad Rumi – Siglo XIII

Noche y Sol

Una noche se levantó el sol que amo Resplandeció y ya no se ocultó 
Pues el sol del día se levanta por la noche Y el sol del corazón jamás se ausenta.

Husayn Mansûr al-Hallaj

El lamento de Majnún


 Soy tuyo, por muy lejos que estés de mí

Tu pena, cuando sufres, me da pesar a mí.

No hay soplo de viento que no me traiga tu perfume.

No hay pájaro canoro que no pronuncie tu nombre.

Cada recuerdo que ha dejado su huella en mí permanece enteramente, como si fuera parte de mí.

 No te demores, no sea que me encuentres muerto.

Atrapada por el lobo, la oveja oye demasiado tarde cómo la flauta del pastor llora por su cruel destino.

Abrasándome de sed, busco en vano en el cielo la nube que traiga la salvadora lluvia.

Me atormentas cruelmente, pero mientras viva, tu belleza me hace amarte y perdonar.

Yo soy el candil, tú eres el sol; tu poder triunfa en mi luz declinante.

El fuego tiene envidia del resplandor de tus ojos; los tulipanes y las rosas se marchitan al verte.

¿Separarnos? ¡Nunca! De rodillas te profeso amor y devoción, fiel hasta la muerte.

Atormentado, soporto tus golpes con resignación; tuya, si muero, será la sangre que corra.

¿Quién soy yo, tan lejos de ti y sin embargo tan cerca?

Un mendigo que canta. Layla, ¿me oyes?

Libre del trabajo arduo de la vida, mi soledad mi pena y mi aflicción son para mí felicidad.

Y, sediento, en la corriente del dolor me ahogo.

Hijo del sol, padezco hambre por la noche.

Aunque separadas, nuestras dos almas amantes se unen, pues la mía es toda tuya y la tuya es mía.

Dos enigmas somos para el mundo, uno responde al hondo lamento del otro.

Pero, si nuestra separación nos divide en dos, una luz radiante nos envuelve en común, como procedentes de otro mundo.

Lo que allí es uno, aquí está separado.

No obstante, si bien los cuerpos se separan, las almas libremente vagan y se comunican.

Yo viviré para siempre: compartiendo tu vida por toda la eternidad, yo viviré si tú permaneces.

Mevlana Yelal Od-Din Rumi,1203/1273 
Pilar Místico del Islam.

Amar

Amo, ni con mi corazón ni con mi mente. En caso que mi corazón deje de latir y mi mente pueda olvidar, amo con mi alma. El alma nunca se detiene y nunca olvida...

- Rûmi

Si...

“Si traspasáis la frontera de la forma, oh amigos míos,
entraréis en el Paraíso y en el rosal dentro del rosal. 

Cuando hayáis roto y quemado vuestra propia forma, llena de temores infundados, aprehensión y arrogancia; y os hayáis liberado de la adoración de vuestro nafs, la madre de todos los ídolos, sabréis cómo destruir los ídolos. 

Entonces tendréis la fuerza de romper todas las formas, como Jaidar sacaréis de sus cimientos la puerta de Jaibar o como el Profeta Ibrahim (a.s.) podréis convertir el fuego destructor en un rosal.”

Masnaví, Mevlana Yelal Od-Din Rumi (1203/1273) 

Pilar del Islam-sufismo

Con amor

Con amor, el cobre será oro
Con amor, los deshechos serán vino puro
Con amor, todo dolor será medicina
Con amor, los muertos vivirán
Con amor, ¡el rey será esclavo!
Una vez un ser amado preguntó a su amante:
“Amigo, haz visto tantos lugares en el mundo,
dime ¿cuál de las ciudades es mejor?
Me respondió: ¡la ciudad donde mora mi corazón!”
Por mí soy cobre
Por ti soy oro.
Por mí, soy roca
Pero por ti soy una gema
¡Ay sol, ilumina nuestro hogar una vez más!
¡Haz feliz a todos tus amigos y vuelve ciegos a tus enemigos!
¡Emerge por detrás de la colina, transforma las piedras en rubíes y las uvas verdes en vino!
¡Ay sol, que nuestra viña sea fértil otra vez
Y llena los estepas con huríes y mantos verdes!
¡Médico de los amantes! ¡Asiste a los que sufren!
¡Muestra sólo tu rostro y el mundo se llena de luz!
¡Pero si lo cubres, es la noche más oscura!
Cómo no podría el alma tomar alas
Cuando por Gloria de Dios
Oye una llamada dulce y tierna:
“Alma ¿porqué estás aquí? ¡Levántate”!
Cómo no podría un pez zambullirse en el mar desde tierra seca
Cuando le alcanza el sonido de las olas del fresco océano.
Cómo no podría el halcón volver de la caza
A su rey, cuando escucha del tambor del halconero resonando:
¡“Ay, vuelve”!
Cómo no podría el Sufi danzar como el átomo,
Alrededor del Sol de duración
Que lo salva de la impermanencia.
¡Qué gracia y belleza!
¡Que energizante!
¡Qué gracia!
si alguien vive sin ello,
¡ay qué error, qué sufrimiento!
¡vuela, vuela, mi ave alma, vuela a tu hogar primordial!
Ahora que has escapado de la jaula,
tus alas están desplegadas en el aire.
¡Ay, viaja desde agua salobre
hasta la fuente de vida!
¡Vuelve desde el lugar de las sandalias
hasta el alto asiento de las almas!
Date prisa, date prisa que nos vamos
y venimos, ay alma,
desde este mundo de separación hacia la unión,
un mundo más allá de los mundos!
¿Cuánto más estaremos aquí en el mundo de polvo
como niños que llenamos nuestras ropas
con piedras sin valor,
con fragmentos rotos sin valor?
¡Saquemos nuestras manos del bosquecillo de polvo,
volemos a las alturas del paraíso,
volemos escapando la conducta infantiles
y reunamos el banquete de los hombres!
¡Llama, ay alma, proclama ahora
que eres leyes y rey!
¡Posees la gracia de la respuesta,
y también posees la pregunta!
Mevlana Yelal Od-Din Rumi. Místico del Islam 1203/1273

Hay dos tipos de inteligencia.

Una es aquella adquirida por niño en la escuela de los libros y los maestros, las nuevas ideas y la memorización.

Esta inteligencia puede volverse superior a la de otros, pero retener todo ese conocimiento es una carga.

Tú que estás tan ocupado buscando conocimiento, debes ser una tabla preservadora, pero la tabla preservada ha ido más allá de todo esto.

Porque el otro tipo de inteligencia es el don de Allah: su fuente está en lo profundo del alma.

Cuando el agua del conocimiento dado por Allah surge del pecho, nunca se estanca ni se vuelve impura.

Y si su camino hacia afuera está bloqueado, ¿qué daño hay en eso? Pues fluye continuamente de la casa del corazón.

La inteligencia adquirida es como los conductos que llegan a la casa desde las calles: si esas tuberías se bloquean, la casa se queda sin agua.

Busca la fuente dentro de ti.

Hazreti Mevlana Yalāluddīn Rūmī, Mathnāwi en conmemoración de su natalicio [IV, 1960-1968]

Imagen: Caligrafía "Iā Hazreti Mevlana".

#sufismo #mevlana #Rumi 

#تصرف #حضرتي #مولانا #رومي

Mi corazón....

Mi corazón, quédate cerca
Mi corazón, quédate cerca con el que conoce tus caminos
Ven bajo la sombra del árbol que conforta con flores frescas,
No pasees despreocupadamente por el bazar de los perfumeros,
quédate en la tienda del azucarero.

De no encontrar el verdadero equilibrio, cualquiera puede engañarte: cualquiera puede adornar algo hecho de paja
y hacerte tomarlo por oro.

No te inclines con un tazón ante cualquier olla hirviendo
en cada olla sobre el fogón, encontrarás cosas muy diversas:
No en todas las cañas hay azúcar, no en todos los abismos hay cimas;
No todos los ojos pueden ver, no en todos los mares abundan perlas.
¡Ay ruiseñor, con tu voz de miel oscura! ¡Sigue lamentándote!
¡Sólo tu éxtasis puede penetrar en el duro corazón de la roca!
¡Ríndete y si el Amigo no te acoge,
Sabrás que tu interior se está revelando como un hilo
¡Que no quiere pasar por el ojo de una aguja!
¡El corazón despierto es una lámpara, protégela con la basta de tu manto!
Apresúrate y escapa este viento porque el clima es adverso.
Y cuando hayas escapado, llegarás a una fuente
Y allí encontrarás un Amigo que siempre nutrirá tu alma
Y con tu alma siempre fértil, te convertirás en un gran árbol que crece interiormente
Dando dulce fruto por siempre.

Mevlana Yelal Od-Din Rumi (1203-1273) 
Pilar místico del Islam.

Cambios

"Sí alguna vez la vida se endurece ante ti ,cuida entonces de que no te vuelvas duro con los que te rodean ."
                                                                               Rümi.

Cierra tus ojos

Cierra tus ojos y verás claramente. Cesa de escuchar y oirás la verdad. Permanece en silencio y tu corazón cantará.
Te invito, nos invito a permanecer en absoluta quietud, y en esa quietud indagar en la intención más profunda que surge de este Ser ¿Qué es lo que realmente se anhela? ¿Cuál es el anhelo más profundo que surge de las entrañas de este Ser? 
Un momento, un momentito en el cual la atención "atiende" a esa intimidad, esa intención más profunda. 
Un momento, un momentito en el cual la atención "atiende" aquello que es indivisible e impersonal. 
Cierra tus ojos y verás claramente. Cesa de escuchar y oirás la verdad. Permanece en silencio y tu corazón cantará.

Rumi

Rûmî...

Dios te conoce bajo cualquier cubierta
Él escucha tus palabras no dichas.
Todo el mundo está atraído
por la elocuencia del habla,
pero yo soy esclavo 
del maestro del silencio.

Hazreti Mevlana, r.a.

El librito del corazón de Rumi.
Por Maryam Mafi, Azima Melita Kolin

Conviértete

Te convertirás en el sol
  Si giras alrededor del sol
  Te convertirás en un hombre
  si giras en torno a los Sabios.
  Te convertirás en un rubí si rodeas la mina.
  Te convertirás en un tesoro
  si le das la vuelta al Amado.

          Rūmī 

La casa de los huéspedes

La casa de los huéspedes
El ser humano es una casa de huéspedes.
Cada mañana un nuevo recién llegado.
Una alegría, una tristeza, una maldad
Cierta conciencia momentánea llega
Como un visitante inesperado.

¡Dales la bienvenida y recíbelos a todos!
Incluso si fueran una muchedumbre de lamentos,
Que vacían tu casa con violencia
Aún así, trata a cada huésped con honor
Puede estar creándote el espacio
Para un nuevo deleite

Al pensamiento oscuro, a la vergüenza, a la malicia,
Recíbelos en la puerta riendo
E invítalos a entrar
Sé agradecido con quien quiera que venga
Porque cada uno ha sido enviado
Como un guía del más allá.

Poema de Rumi, un poeta Sufi del siglo XIII

Un poco más de Rūmī

Un poco más de la sabiduría de Rumi 

* ¿Qué es la madurez espiritual? *
1. Es cuando se deja de tratar de cambiar a los demás y nos concentramos en cambiarnos a nosotros mismos.
2. Es cuando aceptamos a las personas como son.
3. Es cuando entendemos que todos están acertados según su própia perspectiva.
4. Es cuando se aprende a "dejar ir".
5. Es cuando se es capaz de no tener "expectativas" en una relación, y damos de nosotros mismos por el placer de dar.
6. Es cuando comprendemos que lo que hacemos, lo hacemos para nuestra propia paz.
7. Es cuando uno para de demostrar al mundo lo inteligente que es.
8. Es cuando dejamos de buscar la aprobación de los demás.
9. Es cuando paramos de compararnos con los demás.
10. Es cuando se está en paz consigo mismo.
11. La madurez espiritual es cuando somos capaces de distinguir entre "necesidad" y "querer" y somos capaces de dejar ir ese querer ...
Por último y lo más importante! *
12. Se gana la madurez espiritual cuando dejamos de anexar la "felicidad" a las cosas materiales. 

Rumi.

Dar...

"Mi Corazón, tan precioso, no cambiaré por cien mil almas, pero tu única sonrisa lo toma gratis".

 Rūmī 

Te amo

“Un amante le preguntó a su amada,
¿Te amas a ti mismo más de lo que me amas a mí?
Amado respondió: Me he muerto a mí mismo y vivo por ti.
Desaparecí de mí y de mis atributos,
Estoy presente solo para ti.
He olvidado todos mis aprendizajes
pero de conocerte me convertí en un erudito.
He perdido todas mis fuerzas, pero de tu poder puedo.
Me amo a mí mismo ... te amo.
Te amo ... me amo a mí mismo ".
Rumi 

Bailemos

Mientras bailo con mi Amante
Oro: Oh Señor, en mi corazón,
Que las llaves de la mañana se pierdan para siempre, esta noche.
 Rumi 

Amar

Amar es humano.
Sentir dolor es humano.
Sin embargo, amar todavía a pesar del dolor es puro ángel.

RŪMĪ 

El espiritu

El agua nunca se cansa de los peces,
ni los peces se cansan nunca del agua.

El espíritu nunca se cansa de los amantes,
ni los amantes del Espíritu.

Rumi

Allāh...

Allāh obra de maneras misteriosas. Las cosas pueden verse bien por fuera, pero puede haber maldad contenida en el interior... Si todo fuera como parece, el Profeta (saws) no habría clamado con una perspicacia tan iluminada e iluminadora: "Muéstrame las cosas como realmente son. Tú haces que las cosas parezcan bellas cuando en realidad son feas. Tú haces que las cosas parezcan feas cuando en realidad son bellas. Muéstranos, pues, cada cosa tal como es, no sea que caigamos en una trampa y nos extraviemos”. Ahora bien, tu juicio, por bueno y claro que pueda ser, no es mejor que el suyo, y aun así él habló como lo hizo. No confíes en cada uno de tus pensamientos y opiniones, sino que sé humilde ante Allah y sé consciente de Su Verdad".

Mevlana Yelaluddīn Rūmī, Fihi ma fihi.

Imagen: La ruptura de los ídolos en la Kaaba, miniatura (c. 1585–95). Museo de Shiraz.

Fihi ma fihi

«¡Tú, de quien no hay ejemplo, vas a escuchar una explicación sin ejemplo! Sin duda alguna, tú eres una imagen de ti mismo. Tú no eres lo que se ve; tu cuerpo no es más que tu sombra. Cuando alguien muere, se dice: Fulano se nos ha ido. Si él fuera su cuerpo, ¿cómo es que se ha ido? 
Es obvio que tu apariencia externa es una imagen de tu interior. 
Partiendo de tu apariencia, puede comprenderse tu interior. Lo que se manifiesta a los ojos, es visible gracias a su consistencia. Por eso, el aliento no puede apreciarse en tiempo cálido, pero con el frío se hace visible gracias a su densidad».

Fihi ma fihi, 61
Jalaluddin Rumi
Editorial sufí

Espiritus

“Tu espíritu está mezclado con el mío.
 Lo que te toca a ti, me toca a mí ".

 Rumi 

Eterno...

 En el mismo borde del abismo
O en el mismo borde de la existencia, 
nada suplanta al verdadero amor
Ese amor que corroe los huesos 
empapa el cuerpo y la boca libera.


Ese amor es el que produce la atraccion
de todo los organismos y se unen en la entrega 
del amor de uno, hacia quien uno ama.
en la vida no siempre se esta preparado a encontrar
dicho sentimiento y menos en el saber que todo 
lo que se penso y se mantuvo como verdad,
dicha verdad puede ser que ya no lo sea 
o puede ser que todo haya sido cambiado 
tanto de forma que hasta la realidad no parece nuestra.


Es por eso que cada rastro de humanidad 
es el reflejo tambien del ser amado... 


Yo he dejado mi humanidad al borde del abismo
conocido para ser rescatado por las manos diminutas 
de quien en cada acto solemne o no,
me da rastros de la vida, esos que yo siempre he merecido.


La verdad es que con tu estela luminosa de vida
has dado el nutriente principal de lo que envuelve "mi vida"
como asi de cada ser que a ti te puede observar...

Con este humilde reconocimiento, dejo plasmado
mi eterno amor, a tu eterna vida
mi eterno sentir, a tus manos acariciando...
mi eterno dialogo, a tu corazon que late y mueve el universo. 


Mi eterna vida, que es un homenaje a tu noble existir... Para Be.


Nestor.    




Aprender ....

El amor no se puede aprender 
o enseñar; el amor viene 
como gracia. 
Sal del círculo del tiempo y entra en el círculo del amor. 
El amor es el núcleo vital del alma. 
El amor es el agua de la vida.
              
Rumi

En...

En cada corazon hay
 un rayo de tu compasión
 en cada altar
 hay un derramamiento de lágrimas
 una noche eterna
 una gloriosa luz de luna
 te abriré las puertas
 a mis anhelos
 tan escondido en mi corazón

   Rūmī 

El amor

¡No desees la unión!  Hay una cercanía más allá de eso
 Enamórate de tal manera que te libere de cualquier conexión.
 El amor es la luz del alma, el sabor de la mañana;  no yo, no nosotros, no hay pretensión de ser, no se puede decir amor.

  Rūmī 

El amor

En el mar del amor, me derrito como sal.
 Fe, Duda ... ambos se disuelven.
 Una estrella se abre en mi corazón.
 Los mundos giran en él.

  Rūmī

Tus fuerzas

Tú eres más fuerte que tus miedos.
Tus fuerzas son mayores que tus dudas.
Aunque tu mente esté confundida
tu corazón siempre sabe la respuesta.
Con el tiempo, lo que hoy es difícil,
mañana será una conquista.
Esfuérzate por lo que realmente llene el Alma.
Y en la virtud de saber esperar.
Porque...todo lo que tiene que ser, será.

Rumi

"Cuando comienzas a amar a Dios, Dios te ama a ti.

 Un sonido de aplauso no proviene de una mano.
 Un hombre sediento grita: ...
 "Agua deliciosa, ¿dónde estás?"
 Mientras el agua gime, "¿Dónde está el bebedor de agua?"
 La sed en nuestras almas es la atracción apagada
 por el agua misma.
 Le pertenecemos y nos pertenece.
 La sabiduría de Dios nos hizo amantes los unos de los otros.
 De hecho, todas las partículas del mundo están enamoradas.
 .... y busco amantes. "

  Rūmī 

LA MUSICA Y LA DANZA EN EL SUFISMO

"Los sufíes dicen que, cuando Dios creó al ser “adámico” con arcilla, el alma no quiso habitar ese cuerpo que consideraba como una prisión. Entonces Dios envió a dos ángeles a tocar música para encantarla. Es por eso que la música aporta al alma una suerte de embriaguez, de trascendencia, que invita al hombre a dejar sus maneras de ser habituales. 
Las danzas son una forma de recitar los nombres divinos con todo el cuerpo en su conjunto. Los maestros siempre enseñan después de una sesión de dhikr o después de una sesión de danza. En ese momento, el corazón** está mejor preparado, la conciencia está más abierta. No se va a detener en las palabras, va a aprovechar lo esencial, absorberlo. Para los sufíes, lo divino no es cualquier cosa que se piense, sino verdaderamente se saborea. Es muy real, tangible, del dominio de los sentidos.
* Concierto espiritual de las reuniones de los sufíes.
 **El corazón es el centro del alma. Simboliza la facultad de percibir lo trascendente. Esta facultad está velada a los hombres ordinarios: “No son sus ojos los que están ciegos, dice el Corán, hablando de ellos, "sino sus corazones"

De Cheikh Khaled Bentounès: Vivir el islam, el sufismo de hoy, capítulo 4

Fihi ma fihi

El Corán es un brocado de doble cara, unos descubren su valor en un lado y otros en el opuesto. Los dos son auténticos pues Dios, el Altísimo, quiere que ambos tipos de seres se beneficien del Corán. Es como una mujer que tiene un marido y un bebé y ambos obtienen de ella distintas satisfacciones: el pequeño obtiene contento al tomar la leche de su pecho; el marido, en el deleite conyugal. La gente en el Camino, es como un bebé: obtiene su placer —y beben la leche— de la letra del Corán. Pero los que alcanzan la perfección poseen otra visión y otra comprensión del significado oculto del Corán.

Fihi ma fihi, 44
Jalaluddin Rumi
Editorial Sufí

Cambios...

“Trate de no resistir los cambios que se le presenten. En cambio, deja que la vida viva a través de ti. Y no te preocupes que tu vida se esté poniendo patas arriba. ¿Cómo sabes que el lado al que estás acostumbrado es mejor que el que viene? "
Rūmī 

Siete consejos de MAWLANA RUMI

 

1. Sé generoso como un río a la hora de ayudar a los otros.

2. Sé compasivo siempre como el sol que te acaricia en primavera.

3. Sé como la noche que todo lo cubre cuando adviertas algún error en los demás.

4. Sé como la muerte que todo lo borra ante el enojo y la cólera.

5. Sé modesto y humilde siempre como lo es la tierra que te acoge.

6. Sé tolerante en toda circunstancia como el océano que todo lo abraza.

7. Muéstrate como eres y sé como te muestras.

Rūmī

Diálogo...

Le dije a mi corazón:
 "Si existe la posibilidad de hablar ...
 Dile mi amor, entre líneas, mi tristeza "

 Corazón me respondió:
 "Cuando conozca a mi amante ...
 Esa misma vista me deja sin necesidad de ningún discurso ... "

  Rūmī 

Viaje

En mi alucinación
Vi el jardín de flores de mi Amado.
En mi vértigo,
En mi mareo,
En mi neblina borracha,
Girando y bailando
Como rueda giratoria.
Me vi a mí mismo
Como la fuente de la existencia.
Estuve allí al principio
Y ... yo era el espíritu del amor
Ahora estoy sobrio
Solo hay resaca
Y .. el recuerdo del amor
Y ... solo el dolor...
Anhelo la felicidad.
Pido ayuda.
Quiero misericordia.
Y ... mi amor dice: 
"Mírame y escúchame"
"Porque estoy aquí solo para eso"
"Yo soy tu luna"
"Y tu luz de luna también"
"Soy tu jardín de flores"
"Y tu agua también"
"He venido hasta aquí"
"Ansioso por ti"
"Sin zapatos ni mantón"
"Quiero que te rías"
"Para matar todas tus preocupaciones"
"Para amarte"
"Para nutrirte"
"¡¡Oh .. Dulce Amargura .. !!"
"Te calmaré y te curaré"
"Te traeré rosas"
"Yo también he sido cubierto de espinas"

Rūmī 

[Mawlānā Rūmī, amor y muerte mística]


"Dos grandes -y muy poderosos- temas atraviesan de principio a fin toda la obra de Mawlānā Rūmī (m. 1273), maestro de derviches; a saber: amor y muerte mística. Ambos están bien presentes también en la simbología, el ritual y los pormenores de la vida comunitaria del sufismo mevleví inspirado en y por el sabio sufí de Konya. Para Mawlānā, existe un estrecho vínculo entre el amor y la muerte mística, tal como el sabio sufí de Konya concibe ambas realidades. 

Un rasgo muy característico de su poesía es la coalescencia del amor y la muerte mística en un mismo verso, subrayando de este modo que no hay amor digno de ser llamado así sin pasar por la experiencia de la propia muerte mística. Sirva como botón de muestra el siguiente verso que damos en nuestra propia traducción:

"La vida de quienes siguen la senda del amor consiste en morir; no obtendrás el corazón del Amado sin perder el tuyo" (Maznawī I, 1751).

En resumen, para Mawlānā, amar es morir; o lo que es lo mismo: sólo quien se vive a sí mismo como nada, lo vive a Él, el Amado divino, como todo" (Halil Bárcena).

¡Acércate, más cerca, aún más cerca!

 ¿Cuánto tiempo durará este obstáculo?
 Si tu eres yo y yo soy tu
 ¿Qué es esta separación entre tú y yo?
 Somos la luz de Dios, somos el espejo de Dios.
 Entonces, ¿por qué luchamos con nosotros mismos y entre nosotros?
 ¿Por qué una luz se escapa de otra?
 Ven, libérate de este ego.
 Viva en armonía con todos;
 Sea amigable con todos.
 Si estas solo
 Eres solo una gota, una mota;
 Mientras que cuando te unes y te unes a todos,
 Eres un océano, eres un mineral.
 Hay muchos idiomas pero todos tienen el mismo significado.
 El agua en tazas diferentes se convierte en una cuando las tazas se rompen y corren como una.
 Mevlana Jelaluddin Rūmī 

Las características internas y externas de Rumi


Podemos encontrar numerosas imágenes, retratos y miniaturas de Rumi. Se menciona incluso a pintores que dibujaron a Rumi. Y asimismo otros artistas, como Aflaki, describieron sus características físicas. Por ejemplo, alguien indicó a Muin al-Din Pervane que Rumi tenía la cara pálida por su continuo ayuno mientras que Sultán Valad tenía las mejillas sonrosadas. ¿Podemos imaginarnos la apariencia física de Rumi basándonos en estos relatos y pinturas? Rumi tenía un cuerpo delgado, esbelto y piel pálida. Se ha dicho que en cierta ocasión fue a un hamam, el tradicional baño turco. Cuando se miró al espejo se dio cuenta que estaba muy delgado. Se compadeció de sí mismo y dijo: "En mi vida nunca he tenido pena de nadie, sin embargo hoy cuando vi mi delgado cuerpo en el espejo tuve pena de mí". Aunque Rumi tenía la piel pálida era de apariencia benévola e imponente. Los ojos de este santo eran muy atractivos. Eran penetrantes, repletos de una exuberancia sin par. Las miradas de sus luminosos ojos eran tan poderosas que cuando una persona que desconocía el poder de los ojos de Rumi miraba directamente a estos luminosos ojos caía bajo tal influencia que tenía que desviar su mirada.
Todos estos relatos y descripciones hacen referencia a las características físicas de Rumi. Pero, ¿cuáles eran sus características internas? En el Mesnevi señala:

¿Cómo, me pregunto, debería contemplar mi rostro para comprobar qué aspecto tengo y para ver si soy como el día o como la noche? Durante largo tiempo busqué la imagen de mi alma, (pero) mi imagen no era reflejada por nada ni por nadie "Después de todo —dije— ¿Para que sirve un espejo? Para que todo el mundo sepa cómo y quién es" El espejo de hierro es (sólo) para cáscaras (formas externas), el espejo que enseña el aspecto del corazón es muy caro. El espejo del alma no es sino el rostro del amigo, la faz de ese amigo que es de aquél país (la tierra espiritual).1

¿Dónde se puede encontrar al Amado que puede reflejar el mundo y el carácter interno de Rumi? ¿Quién puede describir las características internas del hijo de Sultán al-Ulama? ¿Cómo se puede representar a Sultan al-Ashiqin, "el Sultán de los Enamorados"? Nadie puede comprender o describir completamente a este santo que se había nutrido de la sabiduría, los modales y el carácter de su padre, el "Rey de los Eruditos" y que se quemó y derritió en el recipiente del Amor Divino. Era un ser humano superior que a través de la experiencia del Amor Divino se había purificado del rencor, el odio, la maldad, el egoísmo, la ostentación y de toda debilidad humana. Era un hombre de bondad, perfección y un hombre de amor y gnosis. Cuando se sumergió en el océano del amor se liberó de todas las ideas contradictorias. Se separó de lo bueno y lo malo. De nuevo en el Mesnevi señala: "Ya que lo que no tiene color (la Pura Unidad) se convirtió en el cautivo del color (la manifestación en el mundo de los fenómenos), Moisés hizo las paces con Faraón".2 La fluctuación, las olas, la espuma, y los colores verde y azul, todos confluyeron en la superficie del océano. Pero en las profundidades del océano, no permanece ola o color alguno.

Esta es la razón por la cual Rumi contemplaba con la misma perspectiva a todas las naciones y hermandades. Su actitud hacia la gente y las cosas fue siempre desde este punto de vista. Trató a todo el mundo del mismo modo. Contempló a todo el mundo con los mismos ojos. En su opinión, musulmanes, cristianos, judíos y seguidores zoroástricos eran todos iguales. Por lo tanto, recordó a la gente que era esencial no mirar con desprecio a los que no eran musulmanes, y respetar las religiones y creencias de los demás. En países musulmanes es normal encontrar iglesias y sinagogas al lado de las mezquitas. Los musulmanes respetan todas las religiones. Esta opinión de Rumi que es completamente islámica, no debe malentenderse. El Profeta del Islam es el último profeta y no acontecerá ni aparecerá otro profeta tras él. La opinión de Rumi sobre el resto de religiones no debe hacernos pensar que consideraba que el Islam era equiparable a las otras religiones. En cuanto a su idiosincrasia como religión, engloban el mis-mo concepto de devoción y elevada moralidad, en pos de la bendición de un ser supremo, Dios. Se diferencian en las prácticas que prescriben, aunque su esencia es la misma.

Rumi consideraba todas las religiones, hermandades y naciones como olas del océano de la Unidad, ya que Dios considera a todos los profetas como uno, como aparece en el Corán: "No hacemos distinción entre ninguno de Sus mensajeros".3 En el mismo capítulo Él indica que considera a algunos profetas superiores a los otros: "A algunos mensajeros les damos regalos y les hacemos superiores a los otros".4 De esta forma mientras todas las religiones y hermandades son una, se diferencian en las prácticas que trajeron. Rumi abarca este asunto en otro fragmento del Mesnevi cuando señala: "En este mundo, hay escaleras que se extienden hasta los Cielos escalón a escalón. Para cada grupo hay una escalera distinta. Para cada paseo (de la vida) hay un cielo diferente que hay que subir. Cada una de estas escaleras no sa-be de las otras. El destino es una tierra infinita. No tiene ni comienzo ni final".5 Estos pareados ilustran esta bella tradición del Profeta: "Los caminos que llevan a Dios son tantos como las almas de las criaturas" El modo de contemplar a todo el mundo y a cada cosa como uno (wahdat al-wujud) y la indulgencia se hallaban en su máximo apogeo en Rumi. Se dice que cierto día durante una ceremonia sema mientras Rumi estaban girando en éxtasis, un borracho se colocó entre los derviches que llevaban a cabo los espirituales giros. No pudo controlarse. Durante la ceremonia se tambaleaba y de vez en cuando empujaba a Rumi. Los amigos de Rumi le reprendieron. Al ver esto Rumi expresó "Oh amigos, él es el que bebe vino, pero vosotros sois los que aparentáis estar borrachos. ¿Por qué le estáis amonestando?" Todo el mundo estaba asombrado ante la paciencia de Rumi, su tolerancia y su ternura. Nunca contestó negativamente a las calumnias y habladurías de sus adversarios cuyos ojos espirituales estaban ciegos. Sus buenos y gentiles modales así como sus opiniones tolerantes le ayudaron a hacer comprender a esta gente los puntos de vista correctos.

Se cuenta también que Rumi dijo un día: "Me hallo junto a setenta y dos congregaciones y creencias diferentes". Siraj al-Din de Konya era un hombre de rencor. Para herir y desacreditar a Rumi delante de la gen-te, envió a uno de sus religiosos amigos con la intención de preguntar a Rumi en público si había dicho realmente esto. Le dijo que le insultara, maldijera y le blasfemase si Rumi admitía haber dicho esas palabras. Ese hombre vino y preguntó a Rumi: "Se dice que has dicho: “Estoy con setenta y dos sectas y creencias, ¿es verdad?" Rumi no negó lo que dijo. Contestó: "Si, eso es lo que he dicho". Ese hombre inmediatamente empezó a blasfemar y a maldecir a Rumi. Rumi sólo le sonrió y dijo: "A pesar de todo lo que estás diciendo, también estoy contigo".

Aunque era un gran erudito y un santo, Rumi era muy modesto. Trató a todos, jóvenes, mayores, individuos de elevada posición y a personas sencillas con modestia. No se encuentran vestigios de arrogancia, soberbia o altivez en la vida de Rumi. No consideraba que hubiese ninguna diferencia entre los mayores y jóvenes, creyentes y no creyentes.

Es narrado asimismo que en aquellos días un renombrado erudito y sacerdote cristiano ortodoxo de Constantinopla (Estambul), al que había llegado a sus oídos la grandeza de Rumi, viajó a Konya para conocerle. Los sacerdotes bizantinos de Konya le dieron la bienvenida y le honraron. El sacerdote deseó visitar a Rumi. Por casualidad, encontraron a Rumi en el camino. El sacerdote se inclinó con reverencia y puso su cabeza en el suelo. Treinta veces realizó el mismo movimiento en señal de respeto ante Rumi. Cuando levantó su cabeza se asombró al ver que Rumi también había puesto su cabeza en el suelo ante él. Se dice que Rumi puso su cabeza en el suelo treinta y tres veces. El sacerdote empezó a exclamar y a despojarse de su ropa. Después dijo: "¡Oh rey de la religión, qué modestia, qué humildad! ¿Se mere-ce un pobre sacerdote como yo este respeto?" Rumi contestó: "El pro-feta Muhammad que es nuestro Maestro y Sultán dijo: “Bendita sea la persona a quien Dios otorga salud, belleza, honor, el respeto a los demás, es generosa con su riqueza, protege su dignidad y mantiene su humildad a pesar de albergar honor y respeto”. Cuando me hallo entre los seguidores de tal Profeta ¿Cómo no podría mostrar humildad a los siervos de Dios? ¿Por qué no debería ser humilde? Y si no hago eso, ¿Hacia qué y a quién debo mostrar bondad?" Al oír estas palabras, ese sacerdote y sus compañeros inmediatamente abrazaron la fe y pasaron a ser discípulos de Rumi. Cambiaron su vestimenta de sacerdotes por la vestimenta musulmana. Cuando Rumi regresó a la madraza donde estaba enseñando y viviendo, dijo a Sultán Valad: "Baha al-Din, hoy un pobre sacerdote intentó llevarse de nuestras manos nuestra humildad, pero gracias a Dios, con Su amparo y con la ayuda de nuestro Profeta, no dejamos que se la llevase". Esto es así porque los creyentes heredaron la humildad y la modestia del profeta Muhammad. Ya que Rumi estaba plenamente inmerso en el camino y carácter de Muhammad, siempre se consideró una persona insignificante y siempre se abstuvo de la arrogancia y el orgullo. Deberíamos leer este cuarteto de Rumi y aprender: "Han valorado mi turbante, mi túnica y mi cabeza, las tres cosas en un dirham (una pequeña unidad monetaria) o algo menos. ¿No has oído mi nombre en este mundo? No soy nada, nada, nada".

La verdad es que estamos enamorados de nosotros mismos, pero no podemos admitirlo sin tapujos.6 En otro cuarteto, Rumi indica: "Mientras permanezcas contigo mismo, mientras te adores no conseguirás un camino para escapar del obstáculo de ti mismo. Mientras tu existencia, el error de que eres algo se halle contigo no pienses que encontrarás paz porque estarás todavía adorando el ídolo de tu "yo interno". Ciertas personas se enorgullecen de sus riquezas o de su cargo mientras otros hacen ostentación de sus habilidades y profesiones. Los que no piensan y están caminando en el camino de la Verdad se consideran por encima de la gente debido a sus rezos, la oración con el tesbih (una sarta de cuentas con la que se reza Subhanallah, "¡Alabado sea Dios!", así como otras alabanzas) y peregrinajes. Dicho cuarteto que muestra la inmensa humildad de Rumi así como también muchas de sus otras virtudes y cualidades es muy curioso. ¿Cuánto valor atribuye Rumi a su cabeza, que es la suma de inspiración, a su turbante que da vueltas como una aureola y es un símbolo del conocimiento y de la gnosis, y a su túnica que es una cubierta para la joya de la belleza de Dios? Así como estamos fascinados con la humildad y la modestia de Rumi, el respeto que mostró a los que no eran musulmanes es también prodigioso. 7

La tolerancia que mostró Rumi a los cristianos y sus sacerdotes que derramaron la sangre de innumerables musulmanes, y arruinaron ciudades durante las cruzadas es una evidencia extraordinaria de su grandeza y su lado humano. Durante aquella época en la que aún se podía apreciar los rescoldos de las mezquitas que los cristianos fundamentalistas habían prendido fuego, Rumi lo consideró todo una manifestación y una predestinación de Dios y no trató negativamente a los cristianos. Según el relato de Aflaki cierto día un carnicero armenio que vivía en Konya encontró a Rumi. Puso su cabeza en el suelo con respeto. Rumi, también puso su cabeza en el suelo y le mostró respeto.

Rumi enseñó amor, respeto y afecto a todo el mundo, mujeres, niños y hombres. Cierto día Rumi estaba caminando por un arrabal donde los niños se hallaban jugando. Cuando vieron pasar a Rumi, vinieron corriendo y se inclinaron ante él con reverencia. Rumi los saludó con amor y afecto. Mientras tanto uno de los niños que estaba todavía corriendo hacia él exclamó: "Espera, espera, yo también vengo". Rumi esperó hasta que llegó el niño y le saludó, después acarició al muchacho y le hizo muy feliz.

Un día el visir Pervane organizó para Rumi una sema en su palacio. Cuando Rumi llegó al palacio, esperó largo tiempo en la puerta hasta que todos los derviches y amigos entraron en el palacio. Después de que todos sus discípulos entrasen en el palacio, entró él. En cuanto se terminó la ceremonia sama, todos los invitados se mar-charon. Sólo Rumi se quedó allí esa noche. El visir Pervane le mostró respeto a Rumi y agradeció a Dios que tal santo fuese su invitado. Una vez, Husam al-Din Çelebi preguntó a Rumi: "¿Por qué esperaste tanto tiempo en la puerta del palacio antes de entrar?". Rumi contestó: "Si hubiese entrado el primero en el palacio, a lo mejor el portero no hubiese permitido entrar a algunos de nuestros amigos que llegaron después que nosotros. Así pues, no habrían podido disfrutar de nuestra compañía. Si no podemos dejar entrar a nuestros amigos en el palacio del visir de este mundo, en la próxima vida, ¿cómo vamos a permitirles entrar en el Palacio del Más Allá, el Paraíso más elevado?".

Como su padre Sultán al-Ulama, Rumi obtuvo el amor y respeto de los sultanes, visires y reyes. Estos hombres de alta alcurnia se alegraban sobremanera al verle. Sin embargo, como ha sido mencionado anteriormente, Rumi raras veces aceptaba sus invitaciones. Pasaba la mayoría de su tiempo con los pobres y los necesitados. Tenía discípulos que eran sultanes y visires pero también tenía muchos discípulos entre los pobres y la gente sencilla. Había cerrado su puerta a los sultanes. Mientras se apartaba de los visires del sultán Izzeddin Kaykavus, mostraba simpatía a la gente normal y al pobre y se esforzaba mucho por ayudarles a encontrar el camino de la verdad, y guiarles. Aquellos que no podían apreciar el trato de Rumi hacia el pobre y la gente con dificultades y que sólo miraban la apariencia de las cosas le criticaban y decían: "Los discípulos de Rumi son gente extraña. La mayoría de ellos son trabajadores y poseen pequeños negocios. Los individuos adinerados y con estudios raramente se ven con él. Donde quiera que haya un sastre, un verdulero o un pañero Rumi le acepta como discípulo". Y esas eran las habladurías, Rumi las ignoró aunque oyó algunas de ellas y no se ofendió. No escatimó su ayuda a aquellos en necesidad. No se enfadaba con aquellos que le objetaban y siempre les contestaba con delicadeza y con respuestas consoladoras. Solía decir: "Si mis discípulos fueran gente que no me necesitase, yo sería su discípulo. Ya que me necesitan, les acepto para disciplinarles. Haciendo es-to, quiero que cambien, que obtengan la Presencia Divina y que sean buena gente".

Rumi siempre intentó estar al servicio de todo el mundo, bueno o malo, solía hacer a la gente todos los favores que estaban en su mano. 8

Un día mientras Rumi estaba rezando en soledad se hallaba tan concentrado que ni siquiera percibió que alguien había entrado y así, este último dijo: "Soy muy pobre, no tengo nada". Cuando vio a Rumi totalmente inmerso en el rezo, le robó su pequeña alfombra de rezar y se marchó. Cuando Jodya Majd al-Din Maraghi supo de esto, inmediatamente se levantó y empezó a buscarle. Le encontró intentando vender la pequeña alfombra en el bazar Tiz. Le arrastró ante la presencia de Rumi, pero Rumi dijo: "Debe haber tomado esta alfombra porque se halla en necesidad. Perdónale, debemos comprársela".9

Según un relato de Aflaki, cierto día Rumi se hallaba narrando a sus estimados discípulos lo siguiente: "Todos los santos han abierto la puerta de la mendicidad para aplastar el orgullo de sus discípulos y reprimir sus egos (nafs). Con lámparas de aceite en sus manos y cestas a sus espaldas se ponen en camino para recibir limosnas y caridad del rico. Nosotros, por otra parte, hemos cerrado la puerta de la mendicidad a nuestros amigos. Cumplimos el hadiz: "Abstenéos de pedir tanto como podáis, para que nuestros amigos puedan ganarse la vida con un salario a través del comercio, la Administración Pública, la fabricación de artículos de primera necesidad y cualquier negocio fruto del trabajo de sus manos y el sudor de sus frentes. Quienquiera que no si-ga este camino por sus discípulos, en nuestra opinión, tiene menos valor que la moneda más devaluada".10

Rumi distribuyó entre los pobres y los necesitados todo el dinero en limosnas y caridad que le concedían los sultanes y visires. Se solía apañar con el dinero que ganaba de su asesoramiento jurídico y su trabajo como maestro en la madraza, sin tener que precisar de nadie o verse obligado a pedir favores. En un cuarteto indica: "Mientras ten-ga mi tazón de leche de mantequilla frente a mi, por Dios, no me inclinaré hacia la miel de nadie, incluso si la pobreza me amenazará con la muerte, no puedo vender la libertad por la esclavitud". Rumi rechazó el mundo y las cosas del mundo. Mantuvo una vida de derviche. Cuando no había nada en su casa, estaba contento y decía: "Gracias a Dios, hoy nuestra casa se parece a la casa del Profeta". Aunque no era rico ayudaba al pobre dándole limosna.

Solía también esconder su ayuda financiara a los estudiantes de la madraza de la siguiente manera: ponía el dinero debajo de la esterilla de cada estudiante según se lo merecía y necesitaba, sin dejar que nadie le viese y sin decir nada a nadie. Cuando los estudiantes levantaban las esterillas para sacudir el polvo se sorprendían de encontrar el dinero.

El respeto de Rumi por la gente es también indescriptible. Cuando entraba a una asamblea, la gente se levantaba para honorarle y darle la bienvenida. Cuando forzaban a alguien a que dejase su sitio para que Rumi pudiese sentarse se ponía muy triste. Aflaki narra que cierto día Rumi fue a un hamam (casa de Baños). Entró en los baños e inmediatamente salió, se puso su ropa y se preparó para salir. Sus amigos le preguntaron: "Oh Maestro, ¿por qué saliste tan pronto?" Rumi contestó: "Cuando el encargado del hamam me vio entrar hizo mover a alguien que estaba en el borde del baño mayor para hacerme un sitio. Me dio tanta vergüenza haber causado a esa persona sentirse incomoda por mi culpa, que me puse muy triste".

Los buenos modales de Rumi, su misericordia, su educación, en resumen, su carácter humano no se pueden describir adecuadamente en una obra como ésta con un objetivo limitado. Aunque vivió en una época en la que los esclavos se compraban y vendían como animales, y se empleaban en casas, jardines, campos y en cada puesto de trabajo, no sólo en los países musulmanes sino también en todo el mundo conocido, expresó que: "Tengo fe en un Dios que no ha creado esclavos". Y consideró a todos los seres humanos uno, así como seres iguales según el siguiente versículo del Corán: "Crearos y resucitaros cuesta a Dios tanto como si se tratara de una sola persona".11 En su opinión había concepciones como la esclavitud o la autoridad.

Un día Rumi entró en su casa y encontró a su hija Malika Hatun regañando a su esclava y le dijo: "¿Por qué estás pegando a esta esclava? ¿Con qué derecho la golpeas? ¿Qué harías si tu fueses la esclava y ella tu dueña? ¿Te gustaría que emitiese una orden religiosa que diga que nadie en este mundo tiene esclavos y siervos a excepción de Dios? De hecho, todos los esclavos son nuestros hermanos y hermanas". Su hija entendió su error, se disculpó y la liberó. Todo lo que llevaba encima como adorno se lo ofreció a la esclava. Durante el resto de su vida nunca pegó a ningún esclavo y siguió la tradición del Profeta.12

Rumi mostró misericordia y ayuda no sólo al pobre, y a los seres necesitados sino también a los animales. Según un relato de Sheij Nafis al-din de Sivas, "Cierto día Rumi me pidió que comprase algunos pasteles con dos dirhams. En aquellos días el precio de un plato de paste-les era un dirham. Inmediatamente compré los pasteles. Tras tomar los pasteles, Rumi los envolvió en un trozo de paño y empezó a caminar. Finalmente, llegó a unas ruinas. Allí observé a una perra que había dado a luz. Rumi le proporcionó los pasteles. Estaba perplejo de la compasión y la misericordia de este gran santo. Rumi me dijo: "Esta perra no ha comido nada durante siete días. No podía abandonar este lugar por sus cachorros".

Se narra también que en cierta ocasión Shihab al-Din Guyanda estaba montando un burro cuando de repente el burro empezó a rebuznar. Shihab al-Din se enfadó por los rebuznos del burro y lo golpeó en la cabeza varias veces. Al ver esto, Rumi dijo: "Este burro te está llevando. En vez de quererle y tener compasión de él porque tú eres el que lo monta y él es el que te está llevando, estás pegando al pobre animal. Por el amor de Dios, si se diese lo contrario, ¿qué habrías hecho?".

Se cuenta que un artesano cristiano estaba construyendo una chimenea en la casa de Rumi. Los amigos de Rumi se quisieron reír del artesano y le dijeron: "¿Por qué no te haces musulmán? El Islam es la mejor religión". Contestó: "He permanecido en la religión de Jesús cincuenta años. Tengo miedo de abandonar ahora mi religión, me daría vergüenza obrar así delante de Jesús". Al oír esto Rumi dijo: "La esencia de la fe es el miedo. Quienquiera que muestre temor de Dios, incluso si esa persona es un cristiano, es un hombre de Dios". Tal artesano cristiano se conmovió al oír estas palabras y abrazó el Islam.13

Cierto día Rumi indicó: "Hace ya cuarenta años que estoy luchando día y noche para deshacerme de esta enfermedad de la “erudición” y retirar esta cortina. Pero todavía veo que me quedan vestigios. Cuanto más puro es el espejo del corazón, más fácil es estar cerca de la Verdad". Y continuó diciendo luego: "Mi padre Baha al-din Valad, que era el Rey de los Eruditos solía decir: “Si no tuviera el conocimiento que he obtenido con el estudio, mi gnosis sería más fuerte que mi conocimiento”".

Cuando limpié mi corazón del conocimiento y del estudio del mundo, obtuve un conocimiento y un acercamiento más grande a la Verdad. Escapé de la oscuridad de la existencia y alcancé la luz.14

El conocimiento en sí, no nos acerca más a la Verdad ni nos enseña más acerca de ella, no es un conocimiento genuino. Yunus Emre expresa, "La sabiduría es saber, es saber acerca de la Verdad". Además, como se señaló previamente, cuando el conocimiento lleva al que lo posee al egoísmo y al orgullo, aparta a esa persona de la Verdad y la lleva a la sospecha y al escepticismo. Es por esto que uno de nuestros poetas escribe: "¿No es mejor ser un iletrado pero unido íntimamente a la religión que ser una persona con conocimiento y sufrir castigo?". En otras palabras, un iletrado que se encuentra cautivado por la atracción de la fe y de este modo encuentra la Verdad en su corazón tiene más valor que una persona con conocimientos que está atormentada por la sospecha y el escepticismo.

Un día Rumi estaba ofreciendo perlas de sabiduría a una persona de elevada posición: "En un cargo como el vuestro, sois como el oro. Pero necesitas ser más oro que el oro. Durante algún tiempo te meterás en un tarro, hervirás muchas veces, sufrirás los golpes del martillo en el yunque del ascetismo para que puedas convertirte en el anillo de Salomón o en el pendiente en la mejilla del sultán. Todas estas personas son musulmanes pero únicamente se purificaron y pasaron a ser hombres y mujeres de verdad tras haber ingresado en el tarro del amor, haber sufrido los fuertes golpes en el yunque de la paciencia, soportado cosas inaguantables así como el dolor e incomodidades del profano".

En cierta ocasión mientras caminaba Rumi se detuvo enfrente de una curtiduría cerca del río que fluía a través de la ciudad. El agua pa-saba primero por la ciudad y después alcanzaba la curtiduría, entraba dentro y volvía a fluir afuera. Rumi vio que esta agua estaba muy su-cia y turbia. Tras mirarla durante largo tiempo dijo: "¡Oh pobre agua!, da gracias que no estás pasando por los corazones de la población de la ciudad. Si hubieras pasado por sus corazones, verías cuán sucia y contaminada estarías. No obstante, espero que la Verdad —que es lo más puro— te liberé de tu suciedad con Su pura claridad". Rumi también dijo que el agua contaminada, corre en los jardines, se introduce en la tierra y realiza numerosas cosas buenas. Alimenta las plantas, se eleva en el aire con el Sol, se convierte en una nube y finalmente en forma de lluvia limpia y clara, regresa de nuevo a la tierra como misericordia de Dios. "Cuando esa agua contaminada vuelve al año siguiente le preguntan: “Oh agua que te hallas en el mar de lo agradable, ¿Dónde has estado?”, a lo que responde “Estaba contaminada aquí, pero vistiendo ropa bonita vine a la tierra. ¡Oh tú que estás sucio! Ven a mí. Mi comportamiento está de acuerdo con el de Dios. Te quitaré toda tu fealdad, haré la maldad tan pura como un ángel. Cuando me ensucio aquí, de nuevo regresó allí. Vuelvo a mi esencia, la esencia de toda limpieza. Se lleva mi ropa sucia y me otorga ropa nueva y limpia. Eso es lo que hace y esto es lo que hago. El Señor de los mundos decora y embellece el mundo”".15

Cierto día uno de los prominentes hafices (alguien que ha aprendido el Sagrado Corán en su totalidad de memoria) de Konya pidió a Rumi que explicase el hadiz: "Existen muchos recitadores del Corán, considerados malditos por el propio Corán". Rumi dijo: "La mayoría de los versículos del Corán incluyen mandamientos y prohibiciones, buenos modales internos y externos. Una persona que recita el versículo: "Refrenad vuestras manos, sed constantes en la oración, y pagad el impuesto de purificación"16 y tras ello, ni reza ni da la limosna obligatoria o alguien que también lee el versículo: "Dios ordena justicia y bondad" pero es un opresor, una persona avara, tacaña y zalamera, por supuesto que el Corán maldice a esa gente con su lengua de disposición (lisan al-hal), los considera como personas malditas y se convierten en su peor enemigo en el Día del Juicio Final".17

Pregunta sobre los significados del Corán sólo al Corán y a la persona que ha mortificado todos sus deseos corporales y ha aplastado ba-jo sus pies todos sus malos hábitos.

Igualmente en cierta ocasión, los eruditos de Konya preguntaron a Rumi el significado del hadiz: "Los hechos, la veneración y las acciones se juzgan según sus finales". Rumi explicó la razón de este hadiz del modo siguiente: "En la época del Profeta había un joven conocido por sus malas acciones. Este joven al que se le conocía por sus pecados murió repentinamente. Ya que sus parientes sentían mucha vergüenza por todo lo que había hecho, le enterraron por la noche sin que nadie lo supiese. A la mañana siguiente el arcángel Gabriel, el Digno de Confianza, vino al Profeta y le dijo: “Ve y reza en la tumba de ese joven”. El Profeta preguntó sobre la sabiduría de esto. Gabriel le contestó: “Dios indica que este joven declaró su fe en su último aliento y di-jo: ‘Atestiguo que no hay más deidad que Dios y que Muhammad es Su siervo y Su mensajero’ y pidió perdón por sus pecados. En ese momento Dios tuvo lastima de él y le perdonó todos sus pecados”. Al oír esto el Profeta se puso muy feliz y dijo: “Los hechos, la devoción y las acciones se juzgan según sus intenciones”".

No mires por encima del hombro a aquél que no cree, a lo mejor puede morir como un creyente. Dios dice: "Incluso si eres alguien que no cree o un idólatra, cuando me reces te contestaré".

Después de señalar que "no hay nadie como Dios que haga el bien a la gente mala y viciosa". Rumi continuó con esta historia: "Cierto día mientras Asma’i viajaba en peregrinaje a La Meca, le propinó dos puñetazos a un pobre árabe a causa de un charco. Poco después lo lamentó, se arrepintió y con la intención de pedirle disculpas empezó a buscarle. A pesar de todos sus esfuerzos no pudo encontrarlo. Cuando subió la montaña de Arafat durante la peregrinación, encontró al árabe allí rezando por él, "Oh Señor, no le regañes por mí. No sabía lo que hacía". Asma’i inmediatamente cayó a los pies del árabe y dijo: "Yo debería ser el que rezara por ti". Pero el árabe contestó: "No, yo soy consciente en grado sumo de mi humanidad y por lo tanto, me alegra hacer el bien. Deseo vivir como una persona buena. Así pues, es mi deber pedir tu perdón".18 Piensa ahora lo que hará nuestro Señor de Belleza y Bondad Absoluta el Día del Juicio Final y compara.

Asimismo, en cierta ocasión los notables de Konya visitaron a Rumi. Estaba explicando el versículo del Corán, "Aquél que Dios ha abierto su corazón al Islam"19 e indicó: "Cuando este versículo se reveló, preguntaron al Profeta si había señales de este tipo de corazón y pecho abiertos. El Profeta expresó que “Cuando la sagrada luz de la Verdad llega al corazón de alguien, ese corazón se abre y expande. Cuando Dios quiere embellecer y expandir el corazón de alguien y hacerle ‘poseedor de visión’, le abre el corazón con Su luz sagrada. La señal de esto es que el que tiene tal corazón se distancia del mundo, se inclina hacia el Más Allá y se separa de este mundo antes de que este mundo le separe”".

El día que nuestro Profeta emigró de este mundo, Aisha, la esposa del Profeta ,20 estaba llorando, pero ese llanto no era nada parecido al vuestro o el mío. No estaba llorando como nosotros porque per-demos algo como el dinero o cosas materiales que queremos. Estaba, por el contrario, llorando y exclamando en suma aflicción: "¡Oh tú que nunca dormiste cómodamente! ¡Oh tú que nunca llevaste seda! ¡Oh tú que nunca comiste pan de cebada hasta que estuviste satisfecho! ¡Oh tú que solías dormir en una esterilla áspera!" El día que el Profeta devolvió su codiciada alma a su querido Dios, estaba tumbado en una ca-ma llena de fibra de palmera. Estas fibras habían dejado señales en la bendita piel del Profeta. Al lado de la cama había un tazón de madera con agua. Estaba mojando su mano en el tazón y poniendo algo de agua en su ardiente pecho, decía: "Oh Dios, protégeme del terror de la muerte y sus desagradables cosas". Así es cómo el Gran Profeta se reunió con Dios.

También en esta vida mundana, quien quiere lograr un objetivo soporta ciertas dificultades e inconveniencias. Alguien que no sacrifica su sueño está ahuyentándose del camino, y aquel que no aguanta las dificultades del camino no puede llegar a ningún sitio. Ahora, ¿cómo puede una persona que ama la Verdad y quiere caminar en el camino de la Verdad obtener la Verdad mientras duerme mucho, come hasta que queda satisfecho y vive una vida cómoda?

¡Es asombroso que un enamorado duerma! Porque el acto de dormir está completamente prohibido para el enamorado. ¡Oh David! Si alguien que duerme y no piensa en mí dice que me ama está mintiendo. Cuando oscurece el enamorado se vuelve loco.

¡Oh enamorado! Despiértate y salta de tu sueño. Sufre la incomodidad y aguanta dificultades. Mientras se escucha el ruido del agua, ¿Cómo puede dormir el sediento?21

El sultán de los literatos Salah al-Din de Malatya dijo: "Estaba en la ciudad de Ereðli en la casa de Nur al-Din Vefadar, en la asamblea de la cúpula principal de la sociedad y los grandes sheijs. Sheij Janadi llegó con un número de sufíes de Konya. Le dieron la bienvenida y le honraron. Tras los saludos, la comida y la conversación pregunté al Sheij Mu’y al-Din lo que decía el Sheij Sadr al-Din Konavi (fallecido en 1273) sobre Rumi y cómo le describía cuando éste no estaba pre-sente. Sheij Janadi dijo: "Por Dios, un día nos encontrábamos sentados en presencia de Sheij Sadr al-Din con sus amigos más íntimos. También se hallaban presentes Fahr al-Din Iraqi, Sharif al-Din Mavsili y Sheij Said Fargani. El tema de la conversación pasó a ser los estados y el carácter de Rumi. Konavi estaba inspirado y con suma honestidad y profundo entendimiento dijo: "Si Bayazid y Yunayd viviesen hoy, mostrarían respeto y amor a Rumi, el hombre de Dios. Es también el sirviente de la mesa de la pobreza de la religión de Muhammad. Nos hemos estado beneficiando de él como subordinados. Todas nuestras alegrías y éxtasis provienen de la fertilidad de sus sagrados pies". Todos los derviches presentes eran gente muy sabia que aceptaron y admiraron estas palabras. Después de indicar esto, continuó diciendo: "Mi pobre ser, también está entre los suplicantes de este gran sultán", y recitó el siguiente pareado: "Si hay una señal de la manifestación Divina en nosotros, una forma Divina, eres tú. No dudo en decir esto".22

Cierto día Rumi estaba enseñando acerca del aniquilamiento, la refracción y la humildad. Indicó: "Los árboles que no dan fruta como el ciprés y el chopo alzan sus cabezas hacia lo alto en el cielo y sus ra-mas también se extienden a lo largo. Cuando los árboles frutales tienen fruta, sus ramas cuelgan. La gente madura es así de modesta". El Profeta era muy modesto. Sin duda el Profeta era más modesto que to-dos los profetas y santos. Y así señaló: "Se me ha ordenado ser amable con la gente y tratarlos bien. Ningún profeta ha aguantado tanto maltrato como yo". Cuando hirieron su bendita cabeza y rompieron sus benditos dientes debido a su inmensa misericordia, suplicó a Dios: "Oh Dios, guía a mi gente al camino correcto porque son ignorantes y no saben". Cuando otros profetas fueron insultados, rezaron a Dios que les diera lo que se merecían por sus actos y sus gentes fueron el objetivo de muchas calamidades mientras que nuestro Profeta anheló en sumo grado el bienestar de la gente.

La naturaleza del hombre es de tierra. Si un hombre no es humilde como la tierra, no es un hombre.23

En cierta ocasión un barbero estaba recortando la barba a Rumi. El barbero preguntó: "¿Qué desea nuestro Maestro, cuánto le corto?" Rumi dijo: "Sólo lo suficiente para diferenciar un hombre de una mujer". Otro día dijo: "Envidio a los qalandars —asceta musulmán que se caracteriza por su extravagancia y disciplina respecto del Islam— porque no tienen barba". Y tras recitar el hadiz: "Un poco de barba es lo correcto para un hombre, porque la barba es un complemento del hombre. Demasiada barba le lleva a aparentar y le aniquila espiritualmente". Y continuó diciendo: "A los sufíes les gusta tener una barba larga, pero mientras el sufí se mesa la barba, el gnóstico obtiene a Dios".

Un íntimo amigo de Rumi murió. Se dirigieron al encuentro de Rumi y le preguntaron: "¿Debemos enterrarle con ataúd o sin ataúd?" Rumi contestó: "Haced lo que nuestros amigos vean apropiado". Karam al-Din, el hijo de Bektemur, que era un gnóstico de luz sagrada que se hallaba entre aquellos dotados con una capacidad para emitir juicios de provecho, indicó: "Es mejor darle sepultura en la tumba sin el ataúd". Los amigos preguntaron: "¿Por qué?" Karam al-Din di-jo: "Una madre cuida mejor a un niño que un hermano. La naturaleza humana es de tierra, la madera del ataúd es como un niño de la tierra. Por lo tanto, el ataúd es como el hermano del hombre y la tierra es la madre. De ahí que sea mejor dejar al difunto en el regazo de la cariñosa madre". A Rumi le agradó sobremanera estas palabras y dijo: "Este comentario no se ha escrito nunca en un libro".

Sultán Valad narra acerca de su padre: "Baha al-Din, si quieres amar a tu enemigo y que tu enemigo te quiera, habla positivamente de él durante cuarenta días. Ese enemigo será tu amigo ya que hay un camino de la lengua al corazón tal y como hay un camino del corazón a la lengua. Es posible alcanzar el amor de Dios a través de Sus Gloriosos Nombres. Dios dijo: "Oh siervos, para alcanzar pureza en vuestros corazones, no os abstengáis de mencionarme mucho. Cuanta más pureza, más luminosa es la luz sagrada de Dios en el corazón".24

Cierto día Sheij Sadr al-Din se hallaba atareado ofreciendo una lección sobre los dichos y tradiciones del Profeta —hadiz— en su dergah o residencia espiritual para derviches. También estaba presente en esa asamblea las más notables y famosas personalidades de Konya. De repente entró Rumi. El sheij pidió a Rumi que diera la clase ese día. Mientras explicaba cada hadiz, Rumi hacía referencia a otros hadices relacionados con el tema y ofreció explicaciones dignas de mención. También mencionó en que contexto se dijeron estos hadices. Llamó la atención sobre aspectos tan profundos que la gente estaba asombrada. Sheij Sadr al-Din pensó para sí mismo: "Me pregunto si el significado de este hadiz es como señala Rumi porque no hemos nunca escuchado tales interpretaciones de ninguno de nuestros maestros ni hemos nunca escuchado dicho estilo". Esa misma noche Sheij Sadr al-Din soñó con nuestro Profeta. El Profeta estaba sentado al fondo de una de las salas del cenobio para derviches. Sheij Sadr al-Din se dirigió al Profeta y le besó su bendita mano. El Profeta dijo: "El significado de ese hadiz y mi propósito cuando lo narré es exactamente como lo explicó Rumi. No añadió nada".

Colmado de alegría el Sheij Sadr al-Din se despertó. Antes de que pudiese narrar su sueño a los derviches, Rumi compareció en el salón de los derviches, se sentó en el sofá y recitó el versículo: "¡Oh Mensajero! Te hemos enviado como testigo, portador de buenas nuevas y aquél que advierte".25 Y luego dijo: "Eso es, el testimonio de un testigo tan honesto acerca de los siervos se puede creer ya que si Dios quiere, ese testimonio pasa a ser fidedigno". Esto aumentó la fe, el amor y la confianza de Sheij Sadr al-Din en Rumi.26

Un día alguien estaba interpretando algunas melodías con el rebab (un instrumento musical de cuerda frotada con arco que se toca en posición vertical, como el violonchelo aunque de menor tamaño) en presencia de Rumi. Rumi estaba escuchando con placer. De repente un respetado hombre entró y dijo: "Hemos oído la llamada de la oración del atardecer". Rumi se detuvo por un momento y luego dijo: "No, no, esa voz está llamando a Dios, esta voz también está llamando a Dios. La llamada a la oración invita el aspecto exterior del ser humano a su obligación mientras que la voz del rebab está invitando al espíritu humano, a su lado interno y a su aspecto invisible hacia el amor y la conciencia de Dios".27

El visir selyúcida Muin al-Din Pervane quería elegir a alguien como juez para Konya. Esta persona era el hijo del Visir Taj al-Din que estaba dotado de un gran número de virtudes y estaba bien educado pero debido a su conocimiento era arrogante y no tenía modales. Esta persona dijo al Visir Pervane: "Aceptaré el cargo de juez con tres condiciones: La primera condición es que prohíbas el rebab. La segunda condición es que despidas a los viejos funcionarios del juzgado que no son sino como los verdugos. La tercera condición es que pagues buenos salarios a los nuevos para que no tomen nada de la gente". Pervane dijo: "Acepto y me comprometo a cumplir dos de tus condiciones. Pero no puedo prohibir el rebab porque se toca a petición de un gran rey". Por esta razón el hijo de Taj al-Din no aceptó ser juez. Cuando esta historia llegó a oídos de Rumi, dijo "¡Bien hecho, Oh sagrado re-bab! Gracias a Dios que el rebab ha tomado su mano y le ha salvado de la mano del destino".

Comprobemos lo que Sipehsalar, que fue bendecido con la fortuna de vivir con Rumi durante años, tiene que decir acerca de Rumi en su Risale:28

¡Oh Rumi, el pozo del "Agua de la Vida Infinita" está completamente inundado de vergüenza por su envidia de la belleza y la gracia de tus palabras! No se muestra a nadie. ¡Oh Rumi, que acumulaste todos los buenos modales y la moral del Profeta que honró el mundo para poder completar los buenos modales y la moral! ¡Oh único en explicar los versículos del Corán del modo más correcto y bonito! ¿Qué puedo escribir para describirte? ¿Qué puedo decir? Incluso si empleara todas las palabras a mi alcance tus atributos todavía se quedarían sin expresar pues son infinitos. Tus buenos modales y hábitos son innumerables, no se pueden describir con palabras.

La tolerancia y otros buenos modales de Rumi, tal y como se asocian con todos los santos, son en realidad la tolerancia y el buen comportamiento del profeta Muhammad. Sipehsalar describe a Rumi como el "único que explica los versículos del Corán de la forma más correcta y bonita". Cuando comenta algunos versículos del Corán en el honorable Mesnevi, Rumi aborda algunos aspectos de estos versículos con una inspiración divina que ningún otro célebre comentarista hasta su época ha podido explicar. Es por esta razón que Ismail Hakký Bursevi (fallecido en 1725), explicó algunos versículos del Corán en su comentario Ruh al-Beyan mencionando el distinguido Mesnevi. Sipehsalar, que expresó su admiración por Rumi porque le conoció personalmente, se abstuvo de crear división alguna entre las otras órdenes de derviches porque amó no sólo a Rumi, el santo al que sirvió, sino que también amó a otros santos y ofreció un gran ejemplo a aquellos que aman a Dios y la Verdad.

El grado de admiración de Sipehsalar hacia Rumi se puede comprender en afirmaciones como: "Me he lavado mi boca mil veces con almizcle y agua de rosas, pero todavía sigo pensando que mi boca no merece mencionar tu nombre". Y Sipehsalar continúa: "He observado algunos de los extraordinarios e innumerables atributos de Rumi con mis propios ojos, algunos otros los he encontrado en mi corazón y conciencia. ¿Cómo puedo explicar con mi lengua lo que he visto con los ojos de mi cabeza y lo que he sentido con el ojo de mi corazón? Mi lengua es tan incapaz e inadecuada como mi pluma. No todo lo que se sabe puede contemplarse, no todo lo que se ve puede decirse y no todo lo que se dice puede escribirse". La prueba de esto es lo siguiente: "Cada uno de los santos ha intentado adoptar los atributos de Dios eliminando todo menos a Dios del espejo de sus corazones, curándose completamente de la envidia, el odio y la lujuria por medio de la devoción, las buenas obras y la paciencia ante cualquier cosa que les acontece, sus esfuerzos y luchas contra sus deseos carnales y la debilidad de sus cuerpos. Hay una frase famosa entre los sufíes: "Si alguien quiere encontrar a Dios en su corazón y hallarse junto a Él, debe encontrarse con las personas de tasawwuf". Mi sheij Rumi también señala esto en el Mesnevi: "Aquel que anhele la compañía de Dios y sentir a Dios en su corazón, debe hallarse en presencia de los santos. Ya que están completamente a salvo de atributos humanos, estos siervos especiales de Dios tienen que estar vivos por Dios, tienen que hablar por Dios y tienen que oír por Dios. Así como el Gran Profeta, el Maestro del Universo nos indica en un hadiz qudsi29: “Dios dice: ‘Cuando amo a mi siervo, me convierto en los oídos con los que oye, los ojos con los que ve y la lengua con la que habla’”".

Aquellos que se encontraban en la "Asamblea del Alast" ofrecieron su corazón a Dios y todavía están embriagados con el compromiso de Alast. Como esclavos sus pies están atados a este mundo, el lugar de sufrimiento pero son muy generosos dando sus vidas. Estos esclavos especiales de Dios han evadido sus personas en Dios y se sostienen en existencia con el Amigo. Aquello que les sorprende es que real-mente no existen aunque parezcan que están allí en ese momento. Esta es la verdadera gente de la Unidad".30

Sipehsalar continúa describiendo a Rumi del modo siguiente: "Hay muchas razones convincentes para que este humilde Sipehsalar hable de las categorías que Rumi ha alcanzado. En primer lugar, permíteme que diga que nuestro honorable Maestro era muy bueno en el árabe. Sabía todos sus entresijos y conocía su complejidad de vocabulario. Se hallaba entre aquellos individuos con un conocimiento más amplio de su tiempo, en campos como la Ley Islámica, los comentarios del Corán y el hadiz, las ciencias lógicas y la narrativa. En Alepo, cuando se encontraba ampliando sus estudios en su primera etapa de juventud, sus amigos le preguntaban sobre aquellos asuntos que contenían ciertas dificultades. Rumi les enseñaba numerosas formas de resolver estos asuntos, que escuchaban atentamente y aquellos que comprendían estos asuntos que parecían complejos sucumbían en un estado de entusiasmo debido al regocijo de oír y comprender. Las bendecidas soluciones que ofreció para la pregunta en cuestión no estaban escritas en ningún libro. Las benditas miradas de Rumi leían y contestaban los asuntos más difíciles y complicados del libro del corazón". Después de escribir estos aspectos acerca de Rumi, Sipehsalar ofrece lo siguiente que expresa las manifestaciones dentro de un enamorado de Dios:31

¡Oh corazón, que como el viento de la mañana, ha sentido la alegría
de la temprana mañana y ha comprendido el significado de las mani-
festaciones divinas que suceden durante este tiempo!
¿Te hallas embelesado con lo que has visto o con lo que no has visto?
¿Te ha llevado más allá de ti mismo lo que has visto o lo que no has
visto?
Algunas veces corres hacia los alrededores de las montañas, te esfuer-
zas y ves allí el mineral de la Verdad y el ámbar del amor.
Has ido más allá del ojo y el corazón.
Se han abierto cientos de ventanas para ti, has salido de la Tierra y los
Cielos, volando has visto cientos de Cielos.
Tal embelesamiento, tal niebla ha caído en el mar que con motivo de
la alegría de contemplar esto su cabeza se convierte en un ojo.
Las lágrimas que fluyen de los ojos a causa de la alegría como una
inundación en olas se han unido al mar.
¡Qué sorpresa! ¡Qué asombroso!

Las lágrimas y el mar se convierten en un océano o el mar se convierte en un ojo. En sus ojos ambos mundos son como el grano delante de una gallina. En realidad, un ojo limpio que ha visto la verdad y la majestuosidad es así. En el Universo de la unidad el que aprecia los atributos del que busca y el hallado como dos entidades diferentes no es ni un buscador ni uno que encuentra. ¿Quién conoce a Dios?

Alguien que ha escapado de ("la") falta de fe. Di como respuesta al que pregunta "¿Quien se salva de ("la")?: "El enamorado sufriendo calamidades". El enamorado de Dios ha comprendido el significado real del dicho de Bayazid Bistami: "No hay nadie sino Dios debajo de mi túnica" y ha visto la túnica como un trozo de material simple y sin valor y ha querido quitarse la túnica de sí mismo para manifestarse con su ser re-al.32

Tras citar este poema, Sipehsalar prosigue narrando: "Para obtener la mirada expresada en el poema anterior y sentir la alegría espiritual debemos saber que tan sólo conocimiento no es suficiente". Mantener ese conocimiento escolástico y estudiarlo puede a veces ser un obstáculo y un velo en el camino espiritual. Sipehsalar concluye el apartado mencionando este dístico de Rumi: "Quise purificar el conocimiento del corazón, escapar de mí mismo, no ser consciente de mi ser porque no es correcto ir a la presencia del más codiciado Amado como un erudito".

1 Mesnevi, vol. II, Núm. 95.

2 Mesnevi, vol. V, Núm. 2467.

3 Véase "El Sagrado Corán", Sura al-Baqara, 2:285.

4 Véase "El Sagrado Corán", Sura al-Baqara, 2:253.

5 Mesnevi, vol. V, Núm. 2556.

6 Tenemos que dedicar a este cuarteto gran parte de nuestros pensamientos. Acerca del mismo tema, el conocido poeta turco Mehmet Akif Ersoy indica: "Es la estatua de sí mismo lo que el hombre venera. Pero este extraño amorío no se hace en público".

7 Furuzanfar, Mevlana Celaleddin, pág. 191.

8 Shams al-Din Ahmad al-Aflaki, Manaqib al-Arifin, ed. Tahsin Yazýcý (Ankara: Tük Tarih

Kurumu Basýmevi, 1959), vol. I, pág. 613.

9 Ibíd., 405 .

10 Ibíd., 267.

11 Véase "El Sagrado Corán", Sura al-Luqmán, 31:28.

12 Aflaki, Manaqib al-Arifin, vol. I, 438.

13 Ibíd., vol. I, 516.

14 Ibíd., pág. 446.

15 Ibíd.,vol. I, 582

16 Véase "El Sagrado Corán", Sura an-Nisa, 4:77.

17 Aflaki, Manaqib al-Arifin, vol. I, 578.

18 Ibíd., vol. I, pág. 582.

19 Véase "El Sagrado Corán", Sura az-Zumar, 39:22.

20 la ultima esposa .

21 Aflaki, Manaqib al-Arifin, vol. I, 585.

22 Ibíd.,Vol. I, 397. Rumi y Sadr al-Din eran dos santos muy conocidos que vivían en la misma ciudad. Ambos vivieron en la misma época, guiando a los enamorados de Dios. Era imposible no admirar el amor y respeto que se mostraban. Debemos siempre recordar con respeto y gratitud estos incomparables santos que abandonaron la envidia para los sheijs de menor grado. En cierta ocasión uno de los amigos de Rumi estaba deprimido. Rumi le dijo: "Todas las depresiones de este mundo se deben al amor hacia este mundo. Una vez que te consideras separado del mismo, como un extraño en él y consideras que todos los colores y bellezas que conoces y miras, que todos los placeres que disfrutas no van a durar para siempre, que todo es temporal y que irás a otro lugar, te librarás de la depresión. ¡Qué afortunada es la gente que se sienta con la gente que po-see sabiduría y no con gente arrogante, y transcurre su tiempo con gente que no se consideran nada, no se otorgan valor alguno!". Rumi continuó: "El hombre libre, la persona madura es la persona que no se hiere por alguien que le está hiriendo. El hombre con coraje es el que no hiere a la persona que merece que le hieran". (Aflaki, Manaqib al-Arifin, vol. I, 432.)

23 Ibíd., vol. I, 164.

24 Ibíd., vol. I, 324.

25 Véase "El Sagrado Corán", Sura al-Ahzab, 33:45.

26 Aflaki, Manaqib al-Arifin, vol. I, 424.

27 Ibíd., vol. I, 424.

28 Este famoso libro, Risale-i Sipehsalar, escrito en persa por Majd al-Din Feridun, el hijo de Ahmed, también es nombrado como "Sipehsalar", que literalmente significa "comandante", porque era en realidad un comandante militar durante la época de los selyúcidas. Fue traducido a la lengua turca por tres buenas personas. En primer lugar, por mi profesor, Midhat Bahari, y por Ahmed Avni Konuk que se encuentra entre los gnósticos mevlevi, y un comentarista del Mesnevi y Fusus al-Hikam, y en segundo lugar, y de mane-ra más reciente, por Tahsin Yazýcý. Las dos primeras traducciones se encuentran publicadas en lengua turca.