El secreto del amor


El secreto del amor

Durante siglos, los lectores se han preguntado si Rumi hablaba de un ser amado… o de Dios.
Quizá esa no sea la pregunta correcta.

Esta semana recorreremos algunos de sus versos más íntimos.

Habrá miradas.
Perfumes.
Ausencias.
Sonrisas apenas insinuadas.
Y cada lector decidirá por sí mismo
qué secreto esconden.

El secreto del amor · 1/7

«En el instante en que escuché mi primera historia de amor,
comencé a buscarte,
sin saber cuán ciego estaba.
Los amantes no se encuentran al final en algún lugar.
Siempre han habitado el uno en el otro.»

— Rumi, Diván de Shams de Tabriz


Todos creemos
que el amor comienza
el día
en que dos personas
se encuentran.


Rumi, parece susurrarnos
algo distinto.
Que el amor
empieza mucho antes.

Quizá
el día en que escuchamos
nuestra primera historia de amor.

Quizá,
en ese mismo instante,
comenzamos también
una búsqueda.


Sin nombre.
Sin rostro.
Sin saber siquiera
a quién buscábamos.


Y, sin embargo,
hay encuentros
que nos dejan
la extraña sensación
de haber llegado
a un lugar conocido.

Como si la vida
hubiera ido acercando,
muy despacio,
dos caminos
que siempre estuvieron
destinados
a cruzarse.


Tal vez por eso
algunas personas
no nos resultan nuevas.
Nos resultan…
familiares.


No porque ya las conociéramos,
sino porque algo,
muy dentro de nosotros,
las reconoce.


Quizá el primer secreto del amor
no sea encontrar.
Sino descubrir
que llevábamos
toda la vida
buscando.