Temes tus faltas


Temes tus faltas
y buscas salvación.

¿No ves
que Él mismo
ha puesto ese temor
en tu corazón?
El mismo te mostrará el camino. 

Mevlana Rumi 
(Diván de Shams, Arberry)

Ecos


“No soy yo quien está en la puerta…
eres Tú.
Ábrete a Ti mismo.”

Mevlana Rumi 
(Diván de Shams, traducción basada en A. J. Arberry)


Crees que estás buscando.

Que estás llamando,
esperando respuesta,
intentando entrar.

Pero no hay dos.

No hay alguien afuera
ni alguien adentro.

El que llama
es el mismo
que espera abrir.

Ese “yo” que insiste,
que duda,
que quiere avanzar…
es el último velo.

No necesitas llegar.

Necesitas ver
que nunca estuviste separado.

Y en ese instante,
la puerta desaparece.

Mevlana Rumi 
(eco del Masnaví)

¿Qué excusa tienes, corazón?


¿Qué excusa tienes, corazón?

Tanta fidelidad del Amado…
y tú, tan inconstante.

Mevlana Rumi 
(Diván de Shams, traducción basada en A. J. Arberry)


El alma


El alma no está perdida.
Está recordando.
Por eso duele la noche.

Rumi 
(eco del Diván de Shams)

Mevlana


No intentes
entenderlo todo.

Hay verdades
que solo entran
cuando dejas
de preguntar.

Mevlana Rumi 

Rumi en el corazón de El Amado


Rumi con todo su amor nos da frases sencillas y profundas como esta que nos invita a ver : 

“El ojo está cerrado y el mundo está lleno de belleza;
ábrelo para que veas esta perfección.”

No vemos el mundo como es,
lo vemos según cómo está nuestro corazón.

Cuando hay ruido dentro, todo parece confuso.
Cuando hay calma, comenzamos a notar algo distinto:
una belleza que siempre estuvo ahí.

No se trata de ir a otro lugar,
sino de aprender a mirar de otra forma.

Mira al sabio con el gato…
no está buscando nada, no está forzando nada.
Simplemente está presente.

Y en esa presencia, todo se vuelve claro.

A veces creemos que necesitamos cambiar el mundo,
pero en realidad…
necesitamos limpiar la mirada.

Porque cuando el ojo se abre,
aunque sea un poco,
la vida misma se vuelve hermosa.


Tu búsqueda


Esta mañana
no busques un maestro
que te dé respuestas.

Busca al que
te quite las que ya tienes.

El verdadero maestro
no consuela.
Incomoda.

No llega a confirmarte…
llega a deshacerte.

Es espejo.

Y en él
no ves lo que quieres ver,
ves lo que eres
sin disfraz.

Por eso duele.

Por eso transformas.

No agradezcas al que te calma.
Agradece al que te rompe
lo suficiente
para que lo Real
pueda entrar.

Rumi 💚
(eco del encuentro con Shams de Tabriz — maestro como espejo y fuego)