Nuestro sol


“Pero el Sol del alma  
no conoce ocaso  
ni tiene ayer.”  
Mevlana Rumi, Masnavi  
(traducción basada en E.H. Whinfield)


Todo en este mundo  
parece moverse hacia la noche.
La juventud envejece.  
Las flores caen.  
Las voces se apagan.


Pero hay una luz  
que no depende del tiempo.
Una presencia  
que no envejece contigo.


El alma la recuerda  
en ciertos instantes:
en el silencio,  
en la oración,  
en el amor verdadero,  
o en esa extraña nostalgia  
que aparece sin motivo.


Y aunque el cuerpo cambie…
algo dentro de ti  
sigue mirando hacia la eternidad.

Mevlana Rumi 
(Masnavi)

Nuestras manos


No toda pérdida
es castigo.
A veces
Dios vacía tus manos
para que puedas recibir.

Mevlana Rumi 
(Diván de Shams)

Amado silencio


Cuanto más silenciosa
se vuelve el alma,
más empieza
a escuchar.

Mevlana Rumi 
(eco del Masnavi)

Oh tú...


“Oh Tú, que con cada nuevo amanecer que nace del oriente,  vuelves a surgir como una fuente luminosa.”  

Cada mañana  parece nueva… pero no lo es.
Es el mismo misterio  
volviendo a tocar la puerta.
Lo divino  no se repite… se renueva.
Y por eso  a veces parece que se aleja:
para que vuelvas a verlo  con ojos nuevos.

Mevlana Rumi 
(eco del Masnavi)

Dentro ...


Buscas afuera lo que solo vive dentro.
Seguridad, respuestas, sentido… pero no están en el ruido.
Están en la casa del corazón.

Ahí se sirve un vino que no se acaba.
Ahí no necesitas demostrar nada.
Ahí… simplemente eres.

Y cuando aprendes a habitar ese lugar, el mundo deja de ser amenaza y se vuelve reflejo.

Mevlana Rumi 
Texto: Diván de Shams

El silencio y la voz


Estoy en silencio. Habla Tú, oh Alma del alma del alma,
por cuyo anhelo cada átomo aprendió a hablar.

Rumi 💚
(citado en Wisdom of the East: The Persian Mystics, F. Hadland Davis, 1920)


Pasas la vida
intentando decir algo importante.

Explicarte.
Defenderte.
Ser escuchado.

Pero hay un punto…

donde todo eso
empieza a estorbar.

Cuando dejas de empujar palabras,
de justificarte,
de llenar el vacío.

Y simplemente…
escuchas.

No desapareces.
Pero ya no eres tú
quien habla.

Es algo más profundo.

Más claro.
Más verdadero.

Como si la vida misma
usara tu voz.

Y entiendes por fin
lo que Rumi susurra:

El silencio no es ausencia.
Es la puerta.

Donde lo divino
empieza a hablar.

Rumi 
(eco del Diván de Shams)

Temes tus faltas


Temes tus faltas
y buscas salvación.

¿No ves
que Él mismo
ha puesto ese temor
en tu corazón?
El mismo te mostrará el camino. 

Mevlana Rumi 
(Diván de Shams, Arberry)