■ El Adab (la cortesía espiritual) en la tribulación
El viaje hacia Allah Todopoderoso no se adorna únicamente con momentos de dulzura y develación (kashf). El camino transita también a través de valles de prueba (balāʾ), donde la fe se refina, la sinceridad (iḵlāṣ) se purifica y el corazón aprende la entrega absoluta (taslīm) a su Señor.
▪︎ Allah Todopoderoso dice:
«Y ciertamente os probaremos con algo de temor, hambre y pérdida de bienes, vidas y frutos. Pero da buenas nuevas a los pacientes (ṣābirūn); aquellos que, cuando les sobreviene una calamidad, dicen: "En verdad pertenecemos a Allah y a Él hemos de retornar". Sobre ellos recaen las bendiciones de su Señor y Su misericordia, y ellos son los bien guiados.»
(Sūrat al-Baqarah, 2:155–157)
Cada prueba está medida por la Sabiduría Divina (Ḥikmah) y enviada con perfecto conocimiento. Ninguna carga alcanza al siervo excepto con el permiso de Allah Todopoderoso, y ninguna lágrima cae desapercibida ante Él.
▪︎ Allah Todopoderoso dice:
«No acontece ninguna calamidad excepto con la venia de Allah. Y a quien cree en Allah, Él guía su corazón.»
(Sūrat al-Taghābun, 64:11)
Así, el creyente que reconoce la Mano de la Sabiduría Divina tras cada decreto (qadāʾ) no objetará lo que ha sido escrito. Por el contrario, se engalana con la paciencia (ṣabr), la gratitud (shukr), la confianza (tawakkul) y una conducta noble (adab) ante Allah Todopoderoso.
La tribulación no es una señal de abandono, sino a menudo una invitación oculta a una intimidad (uns) más profunda y a una mayor dependencia de Él.
▪︎ Mawlānā Shams al-Dīn Tabrīzī (que Allah Todopoderoso santifique su secreto) dijo:
«Observa los modales adecuados en tu prueba,
y no te desesperes como si hubieras olvidado Quién envió la prueba sobre ti.
Gemid con alabanza en vuestra lengua,
pues cada suspiro proferido bajo el techo de la complacencia (ridā) es en sí mismo una oración.
Estás erguido ante la Presencia del Decreto Divino,
en la hospitalidad del Destino.
Sé, pues, un siervo que sabe cómo mostrar adab cuando es probado.»
Aquel que recibe la adversidad con adab descubre que cada aflicción oculta una misericordia, cada suspiro se convierte en un acto de remembranza (dhikr), cada lágrima se transforma en una súplica (duʿāʾ) y cada herida se vuelve una puerta a través de la cual la Luz de Allah Todopoderoso entra en el corazón.
▪︎ Pues Allah Todopoderoso promete:
«En verdad, con la dificultad viene la facilidad. En verdad, con la dificultad viene la facilidad.»
(Sūrat al-Inshirāḥ, 94:5–6)
▪︎ Y Él, el Altísimo, dice:
«En verdad, Allah está con los pacientes.»
(Sūrat al-Baqarah, 2:153)
Quien permanezca complacido con el Decreto Divino hallará que más allá de cada prueba yace una Apertura (Fatḥ), más allá de cada velo está la cercanía (qurb), más allá de cada instante de paciencia hay una misericordia, y más allá de cada entrega hay un don reservado para aquellos a quienes Allah Todopoderoso ama.
Y solo en Allah Todopoderoso se encuentra el verdadero éxito.
■ Enseñanzas del Corazón.