■ Sayyīdunā Imām 'Alī, que Allah Todopoderoso ennoblezca su bendito rostro, dijo:
“Me asombra el corazón del hombre:
posee la sustancia de la sabiduría,
así como sus opuestos.
Cuando la esperanza surge dentro de él,
la codicia lo rebaja;
cuando la codicia se despierta,
la codicia destructiva lo destruye.
Cuando la desesperación se apodera de él,
el autorreproche lo mata;
cuando la ira lo atrapa,
la furia lo intensifica.
Cuando es bendecido con la satisfacción,
se vuelve indiferente a la precaución;
cuando el temor lo sobrecoge,
la ansiedad lo ocupa.
Cuando le llega la seguridad,
las vanas esperanzas lo vencen;
y cuando se le otorga la riqueza,
la extravagancia hace que exceda sus límites.”
posee la sustancia de la sabiduría,
así como sus opuestos.
Cuando la esperanza surge dentro de él,
la codicia lo rebaja;
cuando la codicia se despierta,
la codicia destructiva lo destruye.
Cuando la desesperación se apodera de él,
el autorreproche lo mata;
cuando la ira lo atrapa,
la furia lo intensifica.
Cuando es bendecido con la satisfacción,
se vuelve indiferente a la precaución;
cuando el temor lo sobrecoge,
la ansiedad lo ocupa.
Cuando le llega la seguridad,
las vanas esperanzas lo vencen;
y cuando se le otorga la riqueza,
la extravagancia hace que exceda sus límites.”
▪︎ Referencia: Nahj al-Balāghah.
■ Enseñanzas del Corazón.