Jābir ibn ‘Abdullāh, que Allah Todopoderoso esté complacido con él, reportó:

 


Jābir ibn ‘Abdullāh, que Allah Todopoderoso esté complacido con él, reportó:

"Estábamos con el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, poco después del amanecer, cuando vinieron a él algunas personas vestidas con harapos de lana, o cubiertas con mantas sin mangas, y con espadas colgando de sus cuellos.

La mayoría de ellos, más bien todos ellos, pertenecían a la tribu de Mudar. El rostro del Profeta cambió cuando los vio pasando hambre. Luego entró en su casa y salió; después le ordenó a Bilāl que proclamara el Adhān.

Así que él proclamó el Adhān y recitó la Iqāmah, y el Profeta dirigió la oración.

▪︎ Luego pronunció un sermón diciendo: “¡Oh humanidad! Temed a vuestro Señor, Quien os creó a partir de un solo ser, y creó de él a su pareja, y dispersó de ambos a multitud de hombres y mujeres. Y temed a Allah, a Través de Quien os pedís unos a otros, y [respetad] los lazos de sangre. Ciertamente Allah es siempre, sobre vosotros, un Observador” [Sūrat An-Nisā':1].

▪︎ También recitó un verso al final de Sūrat al-Hashr: “¡Oh vosotros que habéis creído! Temed a Allah y cumplid vuestro deber para con Él. Y que cada alma observe lo que ha enviado hacia adelante para el mañana.”

A partir de entonces, cada hombre dio en caridad dinares, dirhams, ropa, medidas llenas de trigo y medidas llenas de dátiles, hasta que él dijo: “Dad en caridad, aunque sea la mitad de un dátil.”

Entonces, un hombre de los Anṣār vino con una bolsa que le resultaba difícil sostener en su mano. Posteriormente, las personas vinieron sucesivamente (con caridad) hasta que vi dos montañas de comida y ropa.

Noté que el rostro del Mensajero resplandecía como el de la luna brillante o el oro refulgente.

▪︎ Luego dijo: “Quien introduzca una buena práctica en el Islam, tendrá su recompensa y la recompensa de quienes actúen según ella después de él, sin que nada se disminuya de sus recompensas. Y quien introduzca una mala práctica en el Islam, cargará con su pecado y los pecados de todos aquellos que actúen según ella, sin que se disminuya en modo alguno la carga de ellos.”

▪︎ Ṣaḥīḥ Muslim (1017)

Enseñanzas del Corazón.