Buscas afuera lo que solo vive dentro.
Seguridad, respuestas, sentido… pero no están en el ruido.
Están en la casa del corazón.
Ahí se sirve un vino que no se acaba.
Ahí no necesitas demostrar nada.
Ahí… simplemente eres.
Y cuando aprendes a habitar ese lugar, el mundo deja de ser amenaza y se vuelve reflejo.
Mevlana Rumi
Texto: Diván de Shams