■ La puerta que solo se abre desde dentro
Hay puertas en la vida
ante las cuales nos detenemos durante largo tiempo.
Esperamos que alguien venga y las abra por nosotros.
La persona adecuada.
El momento propicio.
La señal correcta.
Pero algunas puertas
no tienen picaporte por fuera.
Solo pueden abrirse
desde dentro.
La puerta de la confianza.
La puerta de la alegría.
La puerta hacia la vida
que tu corazón anhela.
ante las cuales nos detenemos durante largo tiempo.
Esperamos que alguien venga y las abra por nosotros.
La persona adecuada.
El momento propicio.
La señal correcta.
Pero algunas puertas
no tienen picaporte por fuera.
Solo pueden abrirse
desde dentro.
La puerta de la confianza.
La puerta de la alegría.
La puerta hacia la vida
que tu corazón anhela.
Nadie más puede abrirla por ti.
No porque tengas que hacerlo todo en soledad,
sino porque la vida está esperando a que te permitas cruzarla.
Quizás la valentía no sea, después de todo, el gran salto.
Quizás la valentía sea ese instante silencioso en el que usas, por primera vez, la llave que has llevado dentro de ti todo el tiempo.
Y de pronto te das cuenta:
La puerta nunca estuvo cerrada con llave.
Solo esperaba a que creyeras que podía abrirse.
Quizás ese sea el milagro más grande de la vida:
No que el mundo cambie,
sino que tu corazón se abra.
Y con él, se despliega una realidad que siempre estuvo esperándote.
No porque tengas que hacerlo todo en soledad,
sino porque la vida está esperando a que te permitas cruzarla.
Quizás la valentía no sea, después de todo, el gran salto.
Quizás la valentía sea ese instante silencioso en el que usas, por primera vez, la llave que has llevado dentro de ti todo el tiempo.
Y de pronto te das cuenta:
La puerta nunca estuvo cerrada con llave.
Solo esperaba a que creyeras que podía abrirse.
Quizás ese sea el milagro más grande de la vida:
No que el mundo cambie,
sino que tu corazón se abra.
Y con él, se despliega una realidad que siempre estuvo esperándote.
(Tomado de la página Glücksstern Funken)
