La sed del amado


Sabe que cuando Allah ama a un siervo,
enciende en su pecho una sed que no se sacia, una añoranza que no se aquieta,
como si el alma recordara una patria antigua cuyo camino solo reconoce a través de las lágrimas, y a la que solo se regresa mediante esa hermosa ruptura
que te reconstruye desde dentro.

— Yalal ad-Din Rumi