"El Amado se oculta por Misericordia"


🌿 "El Amado se oculta por Misericordia"

Seguimos buscando al Amado,
sin saber que el Amado ya está aquí.
Y cuando, por el instante más breve,
el Amado revela apenas el destello más pequeño de Su inconmensurable Magnificencia, el buscador no puede soportar la visión.
El buscador desaparece.
La mente enmudece.
Aquel que estaba buscando ya no está allí.
Se desmaya —no por debilidad,
sino porque lo finito no puede contener lo Infinito—.
Quizás, entonces,
el ocultamiento del Amado sea en sí mismo la mayor bondad.
Él oculta Su Realidad última
no porque esté distante,
sino porque Su Plenitud abrumaría
a aquel mismo que anhela contemplarlo.
El velo es misericordia.
La distancia es misericordia.
La búsqueda misma es misericordia.
Pues si el Amado se revelara por completo,
no quedaría ningún buscador para atestiguar la revelación.
El mayor misterio es este:
El Amado se oculta a Sí mismo para que el buscador pueda continuar buscándolo —hasta que, un día, el buscador descubre que Aquel que buscaba y Aquel que era buscado nunca fueron dos.