Cuanto más se acerca uno a Allah, más crece la sensación de ser un extraño; porque las almas que viven con Su luz son distintas de aquellas que viven por la costumbre.
El extraño no está solo, sino que es más profundo que los demás.
Y el diferente no está desconectado, sino unido a lo que no se ve.
Así que, si sientes extrañeza, alaba a Allah…
Él ha comenzado a trasladar tu corazón de un mundo a otro, del ruido de la vida al silencio del amor.
— Yalal ad-Din Rumi