بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمَنِ الرَّحِيمِ
Toda la alabanza pertenece a Allah ﷻ, Señor de todos los mundos.
Alabado sea Allah ﷻ.
Allah ﷻ eleva a quien quiere por Su gracia y retrasa a quien quiere por Su justicia.
Ninguna mente, por el uso de su razón, puede objetarle,
ni criatura alguna puede cuestionarle el motivo de Sus actos.
Él es el Generoso, el Otorgador, el Vencedor de los aliados derrotados,
el que hace surgir las nubes, el Revelador del Libro (el Corán),
el Originador de las causas, el Creador del ser humano a partir del polvo.
A quien Él guía, no se extraviará;
quien Le teme, no será engañado;
quien busca fortaleza en Él, no será debilitado;
y quien busca sustento en Él, jamás será empobrecido.
Su majestad y dominio son exaltados,
Su grandeza es sagrada,
Sus acciones son perfectas,
y Su palabra es la Verdad.
Él todo lo ve y oculta,
todo lo sabe y perdona,
es indulgente a pesar de Su poder,
recuerda a quien lo recuerda,
y aumenta a quien es agradecido.
Quiebra la espalda de todo tirano y arrogante.
Le alabamos en la adversidad y en la facilidad.
Le alabamos como Él se ha alabado a Sí mismo
y como Le han alabado los agradecidos de entre toda Su creación.
Y Le pedimos perdón, con el reconocimiento de nuestros pecados y faltas.
Atestiguamos que no hay divinidad excepto Allah ﷻ,
Único, sin copartícipes,
Suyo es todo el dominio y toda alabanza,
y Él tiene poder sobre todas las cosas.
لا إله إلا الله، محمدٌ رسول الله
No hay más divinidad que Allah, Muhammad es el Mensajero de Allah.
صلى الله عليه وآله وسلم