El Despertar de la Percepción del Corazón



■ Los Sentidos Internos del Faqīr: El Despertar de la Percepción del Corazón

El cuerpo exterior percibe el mundo a través de cinco sentidos: vista, oído, habla, tacto y olfato.

Pero el Faqīr, cuyo ego se ha disuelto en la luz de Lā ilāha illā Allāh, despierta los sentidos internos —facultades sutiles del Corazón por las cuales se percibe lo oculto (ghayb).

▪︎ Dice el Glorioso Corán:

“Ciertamente no son los ojos los que se ciegan,
sino los corazones dentro de los pechos.”
(Sūrah al-Ḥajj 22:46)

El camino del Faqīr es la reapertura de estos ojos, oídos y lenguas internas —la restauración de la conciencia original del alma antes de ser velada por la forma.

▪︎ Mawlānā Rūmī ق dijo:

“Los ojos de la cabeza ven formas,
los ojos del Corazón ven la Esencia.”


■ El Ojo del Corazón (ʿAyn al-Qalb): La Visión de la Verdad

El ojo del Corazón se abre cuando el polvo de la voluntad egoica es limpiado.
A través de este ojo el Faqīr percibe los Nombres Divinos resplandeciendo en todas las cosas.

▪︎ Shaykh Ibn ʿArabī ق escribe en el Fuṣūṣ al-Ḥikam:

“El Corazón es un espejo pulido; cuando se oxida por la negligencia, solo ve formas. Cuando se pule con el recuerdo, contempla lo Real en cada imagen.”

Cuando este ojo despierta, el Faqīr ya no ve el mundo como multiplicidad, sino como Una sola Luz reflejada en innumerables espejos.

▪︎ Shams de Tabrīz ق dijo:

“No pidas ver a Dios en el cielo; mírale a través del Corazón, y lo verás caminando a tu lado.”

▪︎ Y Rūmī ق añadió:

“Cierra un ojo y abre el otro:
el mundo desaparece, y solo el Amado permanece.”

Este es el Faqr de la visión: ver con la luz de Allah, no con la propia.


■ El Oído del Corazón (Udhun al-Qalb): Escuchar el Llamado

Cuando el oído del Corazón se abre, el Faqīr comienza a escuchar el discurso de la existencia —cada átomo glorificando a su Señor.

▪︎ Dice el Corán:

“No hay nada que no Lo glorifique con alabanza, pero vosotros no comprendéis su glorificación.”
(Sūrah al-Isrāʾ 17:44)

El Faqīr que ha entrado en el silencio comienza a percibir estos himnos celestiales.
Escucha el llamado del Amado en el aleteo de un ave, en el suspiro del viento, en el clamor de su propia alma.

▪︎ Shams ق dijo:

“Si tu oído es puro, todo sonido es ‘Allāh’.
El susurro de las hojas es dhikr, el murmullo del agua es tasbīḥ.”

▪︎ Rūmī ق dijo:

“Escuché a las piedras cantar en el camino:
‘No somos inertes, ¡también somos amantes!’”

Este es el Faqr de la audición: oír la conversación divina oculta en la creación.


■ La Lengua del Corazón (Lisān al-Qalb): Hablar desde la Verdad

Después de ver y oír con el Corazón, el Faqīr aprende a hablar desde la Fuente.

No es habla ordinaria: es kalām ḥaqq, palabras que brotan de la inspiración divina, no del ego.

▪︎ El Amado Profeta ﷺ dijo:

“Temed la perspicacia del creyente, pues ve con la luz de Allah.”

De esa misma Luz emergen sus palabras.

▪︎ Rūmī ق enseñó:

“Cuando el Amor habla a través de la lengua,
Cada palabra se vuelve un verso del Corán.”

▪︎ Shams ق advirtió:

“No hables a menos que tus palabras puedan elevarse por encima de tu silencio.”

El habla del Faqīr es sanadora, medida, luminosa.
Lleva la vibración del dhikr y despierta corazones.
Ya no discute ni convence: pronuncia únicamente lo que la Verdad inspira.

Este es el Faqr de la lengua: ser la flauta a través de la cual el aliento de Allah canta.


■ El Aliento del Corazón (Nafas al-Qalb): El Dhikr Viviente

El nafas —el aliento— es el pulso del recuerdo divino.
Los sufíes lo llamaron al-dhikr al-dā’im (la remembranza perpetua), donde cada inhalación y exhalación es un movimiento de amor entre el alma y su Fuente.

▪︎ Rūmī ق dijo:

“Cada aliento que abandona tu cuerpo debería susurrar ‘Allāh’.
Si no lo hace… ¿estás seguro de estar vivo?”

▪︎ Shams ق describió el aliento del santo como:

“Perfumado con el recuerdo del Amado,
de modo que incluso el silencio se vuelve fragancia.”

En este estado, el Faqīr respira Lā ilāha illā Allāh no con la lengua, sino con el ser.
Su aliento es misericordia para el mundo; sus suspiros son oraciones, su silencio un sermón.

▪︎ Ibn ʿArabī ق dijo:

“Cada aliento del gnóstico es una creación renovada.”

Este es el Faqr del aliento: comprender que la existencia misma es tajallī, la revelación perpetua de lo Divino.


■ El Corazón mismo: El Trono de lo Real

Cuando todos los sentidos internos despiertan, el Corazón mismo se convierte en el ʿArsh (Trono) de la Presencia Divina.
Ya no es morada del ego, sino espejo de al-Raḥmān.

▪︎ Dice el Ḥadīth Qudsī:

“Ni Mis cielos ni Mi tierra pueden contenerme, pero el corazón de Mi siervo creyente Me contiene.”

▪︎ Rūmī ق expresa:

“La Kaʿbah fue hecha de piedra,
pero el Corazón del Faqīr es hecho de Luz.
Circunvala ese Corazón si buscas a Dios.”

En la culminación de este desvelo, el Faqīr:

Ve por Allah
Oye por Allah
Habla por Allah
Respira por Allah

…porque se ha convertido en recipiente de la Realidad Divina misma.

▪︎ Shams ق concluye:

“Cuando el Corazón es purificado de todo salvo Él,
los cinco sentidos se convierten en cinco luces del Único.”

Los sentidos internos son los órganos de la percepción espiritual que despiertan cuando el Faqīr se vacía de sí mismo.

A través de ellos participa del dhikr eterno de la existencia y contempla la Unidad de todo ser.

▪︎ Rūmī ق resume el secreto:

“El cuerpo tiene ojos, oídos y lengua, mas pertenecen al polvo.
El corazón tiene los suyos, y con ellos el alma contempla la eternidad.”

**Así, la perfección del Faqr no es dejar de percibir,
sino percibir únicamente a Allah en cada sentido.**