La polilla y la llama
“¡No te acerques al fuego!”, gritan las sombras;
pero la polilla responde: “¿Y cómo sabría lo que soy
si no pruebo el beso que me consume?”.
Así es el amor que no destruye:
arde los velos, no el corazón.
Y cuando caen los velos,
la noche se ilumina por dentro.
No huyas del fuego;
deja que te nombre en su lengua antigua,
esa que sólo entiende el alma.
Rumi 💚
Fuente: Masnavi, Libro III (parábolas de la polilla y la llama)