El tesoro

Yo era un tesoro oculto y deseaba ser conocido; no escondas el tesoro oculto, sino revélalo. Tu verdadero tesoro se esconde bajo uno falso, como la mantequilla se esconde en la sustancia de la leche. El falso es este cuerpo transitorio tuyo, el verdadero, tu alma divina. Esta leche permanece expuesta a la vista durante mucho tiempo, y la mantequilla del alma está oculta y no tiene importancia. Remueve tu leche asiduamente con conocimiento, para que lo que se esconde en ella se revele; porque este mortal es la guía a la inmortalidad, como los gritos de los juerguistas indican al copero.

Masnavi (Cantos a la Eternidad) Vol IV. Rumí.