No tienes idea de lo mucho que he buscado un regalo para traerte. Nada parecía correcto.
¿De qué sirve llevar oro a la mina de oro o agua al océano?
Todo lo que se me ocurrió fue como llevar especias a Oriente.
No sirve de nada dar mi corazón y mi alma porque ya los tienes. Así que te he traído un espejo.
Mírate y recuérdame.
Rūmi