Alif


Un Alif emergió del mundo interior del significado, y quien comprendió ese Alif, lo comprendió todo; pero quien no lo comprendió, no comprendió nada.

— Shams Tabrizi 

Tema: El amor que acompaña toda la vida, incluso en silencio


Tema: El amor que acompaña toda la vida, incluso en silencio

Poema:

Tú me hiciste sin fin,
pero siempre vuelves a mí
como el día vuelve al amanecer.

Cada vez que mi corazón se cansa,
tu amor lo renueva;
cada vez que mi espíritu vacila,
tu luz lo sostiene.

Eres la canción
que nunca termina.

Explicación:

Tagore habla del amor como presencia continua, una melodía que acompaña toda la vida. No es pasión pasajera, sino luz que sostiene.

Rabindranath Tagore 

— Gitanjali (1912, dominio público)

Oh corazón


Permanece cerca, corazón mío, de Aquel que conoce tus senderos.
Ven a la sombra del árbol que siempre tiene flores frescas.

— Mevlana Rumi

No vagues entre arboledas secas
esperando fruto.
Permanece allí donde la vida sigue floreciendo.

Nuestra carga


“Aligera tus cargas, para poder volar.”

— Yalal ad-Din Rumi

Oh Tú


Oh Tú, de generosidad infinita, no me eduques con la privación; críame con el don, y disciplina mi corazón con las bendiciones.
Haz de mí un siervo del ihsán (la excelencia del amor), no un siervo de la prueba constante.

Cuanto más se acerca uno a Allah


Cuanto más se acerca uno a Allah, más crece la sensación de ser un extraño; porque las almas que viven con Su luz son distintas de aquellas que viven por la costumbre.
El extraño no está solo, sino que es más profundo que los demás.
Y el diferente no está desconectado, sino unido a lo que no se ve.
Así que, si sientes extrañeza, alaba a Allah…
Él ha comenzado a trasladar tu corazón de un mundo a otro, del ruido de la vida al silencio del amor.

— Yalal ad-Din Rumi

No preguntes donde está el camino


No preguntes dónde está el camino… el camino camina hacia ti.
No pidas una señal, pues la señal nace bajo tus pies con cada paso.
Camina, aunque no veas más que niebla;
porque incluso la niebla es sierva de Dios:
no te permitirá pasar hasta asegurarse de que has llegado con un corazón ardiendo de anhelo, y no con unos ojos que buscan una certeza ya hecha.

— Yalal ad-Din Rumi