Oh tú, que crees que oras hacia el cielo


Oh tú, que crees que oras hacia el cielo,
sabe que el cielo está dentro de ti,
y que Dios está más cerca de tu aliento
que del latido de tu corazón.

La oración no es la postura del cuerpo,
sino la prosternación del corazón
cuando se disuelve en Su luz.

Y entonces ya no dices: “Allāhu Akbar”,
porque ves que no hay nada excepto Él.

— Yalāl al-Dīn al-Rūmī