Cuando Allah te lanza a un camino lleno de tropiezos, no maldigas la aspereza, ni te angusties por la senda.
Porque las piedras que hoy hieren tus pies
pueden ser las mismas que mañana pavimenten el camino de tu tranquilidad.
Y entonces comprenderás que cada dolor era una arquitectura oculta de tu paz.
— Yalal ad-Din Rumi