No pienses que la luz llega de una sola vez.

No pienses que la luz llega de una sola vez.
Los secretos de Dios se revelan al corazón como se abren las ventanas del amanecer:
una pequeña grieta que crece poco a poco,
hasta que tu alma se inunda de una luz que nunca antes habías buscado,
y comprendes que toda la oscuridad en la que has estado
era Él preparándote para recibir la luz.

— Yalal ad-Din Rumi