Tema: La búsqueda del Amado y el final del viaje

Poema — Masnavi I, vv. 171–175

Tema: La búsqueda del Amado y el final del viaje

Caminaste mil caminos hacia afuera,
buscando el rostro que ya sabe tu nombre.

Ahora el Amado camina contigo,
sin ciudad, sin huellas, sin despedida.

¿Para qué seguir andando cuando el camino regresa hacia ti?

El viajero se convierte en puerta,
la puerta en huésped,
y el huésped en morada.

Así acaba la búsqueda
cuando el Amado se vuelve tu esencia.

Rumi 


 Reflexión explicativa y filosófica:

Muchos peregrinos creen que la espiritualidad es avance, conquista, ascenso.
Rumi aquí nos da la gran vuelta: el viaje exterior termina cuando el interior despierta.

Has caminado mil caminos, para ver que el rostro que buscabas ya sabía tu nombre.
La paradoja es bella: lo que buscas no está adelante… está contigo.
Pero hasta que no lo reconoces, tu corazón se embarca en mil salidas.

El Amado no llega montado en un caballo triunfal.
Llega caminando contigo.
Camina en silencio
susurra tu nombre
y espera a que tú lo veas.

¿Para qué seguir andando cuando el camino ya se hizo dentro?
Cuando el viajero se vuelve puerta
y la puerta se convierte en morada
—entonces el fin de la búsqueda es el comienzo de la vida.

Cuando el Amado se vuelve tu esencia,
ya no buscas.
Ya no te vas.
Porque quien roba el corazón, lo devuelve a casa.