Día 7 — “Cuando el alma despierta, incluso las heridas se vuelven espejos”
(Inspirado en el Masnavi y el Diván de Shams)
No temas tus heridas,
pues son puertas por donde la luz entra.
Cada dolor te revela lo que aún necesita amor.
Cuando el alma despierta,
incluso las sombras se inclinan ante la luz.
Rumi
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Reflexión:
Las heridas del alma no son castigos, son maestros disfrazados.
Rumi nos enseña que lo que duele, ilumina.
Cada experiencia que parecía rompernos,
en realidad estaba puliendo el espejo del corazón.
Mientras el ego se queja del dolor,
el espíritu lo contempla con gratitud.
Porque detrás de cada pérdida hay revelación,
y detrás de cada lágrima, una nueva claridad.
Cuando el alma despierta,
ya no huye de lo que duele —
lo abraza,
porque reconoce que todo proviene de la misma fuente.